25/3/08

RODOLFO WALSH Y LA SATISFACCION ETICA DE UN ACTO DE LIBERTAD

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"Nuestras clases dominantes han procurado siempre
que los trabajadores no tengan historia,
no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires.
Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores:
la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan.
La historia parece así como propiedad privada
cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas."
Rodolfo Walsh

Todos los 24 de marzo duelen. Duelen por los dolores que sufrieron las víctimas de la violencia que supo engendrar nuestra sociedad, por los muertos que regaron la tierra con su sangre, duelen por la silla vacía que dejaron los que no están. Duele el almanaque en marzo, ya que el 25 recordamos el asesinato de uno de los militantes más lúcidos que tuvo el campo popular en nuestro país. Rodolfo Walsh (1927-1977) fue periodista, escritor, traductor, asesor de colecciones y especialista en criptografía. Pero seguramente a Rodolfo Walsh le gustaría ser recordado ante todo como militante. Perteneció al Movimiento Montonero, siendo uno de los más críticos con su conducción. Diseño y participó en varias de las experiencias más importantes de comunicación alternativa de nuestro continente y publicó investigaciones periodísticas que se anticiparon, respecto al género, a lo que años después se conoció en EE.UU. como “non fiction”. Sus libros (Variaciones en rojo, Diez cuentos policiales argentinos, Operación Masacre, Los oficios terrestres, Un kilo de oro, Caso Satanowsky y ¿Quién mató a Rosendo?) son de lectura obligatoria en las facultades argentinas, de letras y de periodismo, y su figura esta presente como un faro que ofrece el rumbo para todos los que día a día trabajan por un periodismo comprometido y riguroso.
El 24 de marzo de 1975, a un año del golpe que derrocó a Isabel Perón, Walsh escribe, desde la clandestinidad, una carta abierta donde denuncia las atrocidades cometidas por la Junta Militar, no solo en el plano represivo, sino también en el social y el económico.
Esta carta fue enviada a varias personalidades de nuestro medio y a la mayoría de los medios de comunicación. Ningún editor se atrevió a publicarla, pero alguno seguramente difundió su contenido entre los responsables del gobierno de facto.
Hace 31 años, un 25 de marzo, un grupo de tares de la Escuela de Mecánica de la Armada lo asesina en el barrio porteño de San Cristóbal cuando continuaba con la tarea de despacha por correo las copias de su carta a la Junta Militar. Su cuerpo sigue sin aparecer, pero su voz cada vez es más potente.
Recuerdan su nombre espacios en universidades, varias plazas en el país, una placa en la esquina donde lo mataron y hasta una agencia de noticias alternativa.
A continuación les dejo la reproducción completa, con las notas al pie, de la “Carta Abierta a la Junta Militar”. Lo alarmante, y que nos interpela como sociedad, es que después de 25 años de la salida del gobierno de facto muchas de las denuncias de Walsh siguen sin encontrar soluciones.

Carta Abierta a la Junta Militar

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1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años. El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades. El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron. Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo. Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina. 2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror. Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio (1). Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados. De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda una ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras. La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el "submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas (2). Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerrilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido. 3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga. Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras. Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos. Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia, incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de "cuenta-cadáveres" que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam. El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos (3). Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento. Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor (4). El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno. 4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas (5). Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, "con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles" según su autopsia. Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron (6). Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora. En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces de atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea (7), sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de distintos signos" ni el árbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte (8). La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay (9). La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas. Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de "Prensa Libre" Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales. A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal" (10). 5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada. En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar (11), resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales. Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9% (12) prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron (13). Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización". Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subterráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe. Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más afortunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia. Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar. 6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S. Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete. Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos" (14). El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de los corruptos". Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideología que amenaza al ser nacional. Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas. Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles".
Rodolfo Walsh. - C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.

Referencias: (1) Desde enero de 1977 la Junta empezó a publicar nóminas incompletas de nuevos detenidos y de "liberados" que en su mayoría no son tales sino procesados que dejan de estar a su disposición pero siguen presos. Los nombres de millares de prisioneros son aún secreto militar y las condiciones para su tortura y posterior fusilamiento permanecen intactas. (2) El dirigente peronista Jorge Lizaso fue despellejado en vida, el ex diputado radical Mario Amaya muerto a palos, el ex diputado Muñiz Barreto desnucado de un golpe. Testimonio de una sobreviviente: "Picana en Ios brazos, las manos, los muslos, cerca de la boca cada vez que lloraba o rezaba... Cada veinte minutos abrían la puerta y me decían que me iban hacer fiambre con la máquina de sierra que se escuchaba". (3) "Cadena Informativa", mensaje Nro. 4, febrero de 1977. (4) Una versión exacta aparece en esta carta de los presos en la Cárcel de Encausados al obispo de Córdoba, monseñor Primatesta: "El 17 de mayo son retirados con el engaño de ir a la enfermería seis compañeros que luego son fusilados. Se trata de Miguel Angel Mosse, José Svagusa, Diana Fidelman, Luis Verón, Ricardo Yung y Eduardo Hernández, de cuya muerte en un intento de fuga informó el Tercer Cuerpo de Ejército. El 29 de mayo son retirados José Pucheta y Carlos Sgadurra. Este último había sido castigado al punto de que no se podía mantener en pie sufriendo varias fracturas de miembros. Luego aparecen también fusilados en un intento de fuga".
(5) En los primeros 15 días de gobierno militar aparecieron 63 cadáveres, según los diarios. Una proyección anual da la cifra de 1500. La presunción de que puede ascender al doble se funda en que desde enero de 1976 la información periodística era incompleta y en el aumento global de la represión después del golpe. Una estimación global verosímil de las muertes producidas por la Junta es la siguiente. Muertos en combate: 600. Fusilados: 1.300. Ejecutados en secreto: 2.000. Varios: 100. Total: 4.000. (6) Carta de Isaías Zanotti, difundida por ANCLA, Agencia Clandestina de Noticias. (7) "Programa" dirigido entre julio y diciembre de 1976 por el brigadier Mariani, jefe de la Primera Brigada Aérea del Palomar. Se usaron transportes Fokker F-27. (8) El canciller vicealmirante Guzzeti en reportaje publicado por "La Opinión" el 3-10-76 admitió que "el terrorismo de derecha no es tal" sino "un anticuerpo". (9) El general Prats, último ministro de Ejército del presidente Allende, muerto por una bomba en setiembre de 1974. Los ex parlamentarios uruguayos Michelini y Gutiérrez Ruiz aparecieron acribillados el 2-5-76. El cadáver del general Torres, ex presidente de Bolivia, apareció el 2-6-76, después que el ministro del Interior y ex jefe de Policía de Isabel Martínez, general Harguindeguy, lo acusó de "simular" su secuestro. (10) Teniente Coronel Hugo Ildebrando Pascarelli según "La Razón" del 12-6-76. Jefe del Grupo I de Artillería de Ciudadela. Pascarelli es el presunto responsable de 33 fusilamientos entre el 5 de enero y el 3 de febrero de 1977. (11) Unión de Bancos Suizos, dato correspondiente a junio de 1976. Después la situación se agravó aún más. (12) Diario "Clarín" (13) Entre los dirigentes nacionales secuestrados se cuentan Mario Aguirre de ATE, Jorge Di Pasquale de Farmacia, Oscar Smith de Luz y Fuerza. Los secuestros y asesinatos de delegados han sido particularmente graves en metalúrgicos y navales. (14) Prensa Libre, 16-12-76

Rodolfo Walsh, C. I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977

22/3/08

CHOMSKY ATACA DE NUEVO

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Noam Chomsky (1928) es uno de los intelectuales más importantes de los EEUU. Si bien como lingüista desarrollo la gramática generativa, revolucionando el campo de la lingüística moderna, es en el campo de la política y el análisis social donde sobresale por su lectura crítica hacia el tipo de gobierno y el modelo de sociedad que caracterizan a su país.
Militante contra la guerra de Vietnam en la década del 60, y contra toda intervención armada "imperial" de los EEUU, es uno de los más agudos analistas del sistema de medios de comuncación y su relación con la sociedad de masas.
A continuación les dejo la desgrabación de una charla brindada en el Z Media Institute en el mes de Junio de 1997 y publicada en la ZNet en español. Pasaron más de diez años, pero los conceptos están imbuidos de actualidad.
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El tema: los mass media. El título: ¿Qué hace que los medios convencionales sean convencionales?.

"Parte de las razones por las que escribo sobre los medios es porque estoy interesado en la cultura intelectual en general, y la parte más fácil de investigar son los medios. Salen cada día. Puedes hacer una investigación sistemática. Puedes comparar la versión de ayer con la de hoy. Hay muchas pruebas de en qué se profundiza y en qué no, y de la forma en que están estructuradas las cosas.
Mi impresión es que los medios no son muy diferentes de las universidades o de, por ejemplo, las revistas de opinión intelectuales; hay algunas limitaciones añadidas, pero no es radicalmente diferente. De hecho interactúan, lo cual explica porqué hay gente que va de un sitio a otro con bastante facilidad.
Si vas a examinar los medios, o cualquier institución que quieras comprender, te preguntas sobre su estructura institucional interna. Quieres saber algo de su posición en la sociedad en general. ¿Cómo se relacionan con otros sistemas de poder y de autoridad? Si tienes suerte, hay un registro interno de los dirigentes en el sistema de información que te dice de qué van (una especie de sistema doctrinal). No me refiero a los comunicados de la industria de relaciones públicas sino a lo que se dicen entre ellos sobre qué quieren hacer. Hay bastante documentación interesante.
Esas son tres fuentes básicas de información sobre la naturaleza de los medios. Quieres examinarlos de la forma que un científico estudiaría una molécula compleja o algo así. Examinas la estructura y luego haces alguna hipótesis basada en esa estructura en cuanto a cómo es probable que sea el producto que salga. Luego investigas ese producto y ves si cumple tus hipótesis o no. Casi todo el trabajo en el análisis de los medios es esta última parte, intentar estudiar detenidamente cómo es el producto y si cumple las hipótesis obvias sobre la naturaleza y estructura de los medios.
Bueno, ¿qué es lo que encuentras?. Primero, descubres que hay diferentes tipos de medios que hacen varias cosas diferentes, como la industria del entretenimiento de Hollywood, los culebrones de televisión, etc., o incluso la mayoría de periódicos del país (la inmensa mayoría de ellos). Están dirigiendo a la audiencia de masas.
Hay otro sector de los medios, los medios de élite, a veces llamados los medios que marcan la agenda porque son los que tienen grandes recursos y establecen el marco en que opera el resto. El New York Times, la CBS, ese tipo de cosa. Su audiencia es principalmente gente privilegiada. La gente que lee el New York Times, gente con dinero o parte de lo que a veces se llama la clase política, están realmente involucrados en el sistema político de forma práctica. Son básicamente gestores, de un tipo o de otro. Pueden ser gestores políticos, gestores empresariales (ejecutivos o similares), gestores doctrinarios (como profesores de universidad) o otros periodistas que se ocupan de organizar el modo en que la gente piensa y ve las cosas.
Los medios de élite establecen un marco dentro del cual opera el resto. Si miras la Associated Press [agencia de noticias], que saca un constante flujo de noticias, a media tarde para y saca algo, cada día, que dice "Aviso a editores: el New York Times de mañana tendrá las siguientes historias en su portada". El objetivo de eso es que, si eres el editor de un diario en Dayton, Ohio y no tienes los recursos para saber cuáles son las noticias, o no quieres ni pensar en ello, esto te dice cuáles son. Estas son las historias para el trozo que dedicarás a algo que no sean asuntos locales o entretenimiento. Estas son las historias que pondrás porque es lo que el New York Times te dice que es lo que debe interesarte. Si eres un editor en Dayton, Ohio, casi tendrás que hacer eso, porque no tienes muchas más posibilidades en cuanto a recursos. Si te sales de la línea, si empiezas a sacar historias que no le gustan a los grandes, te lo harán saber muy pronto. De hecho, lo que ocurrió hace poco con el San Jose Mercury News es un ejemplo dramático de eso. Así que hay muchas formas en que los juegos de poder te pueden devolver a tu sitio si te pasas. Si intentas romper el molde, no durarás mucho. Ese marco funciona bastante bien, y es comprensible que sea tan sólo una reflexión de las estructuras obvias de poder.
Los medios de masas de verdad intentan básicamente distraer a la gente. Que hagan cualquier otra cosa, pero que no nos molesten (a nosotros, la gente que manda). Que les interesen los deportes profesionales, por ejemplo. Dejemos que se vuelvan locos con ellos, o con escándalos sexuales, o con las personalidades y sus problemas o algo así. Cualquier cosa, siempre que no sea seria. Por supuesto, lo serio es para los peces gordos. "Nosotros" nos ocupamos de eso.
¿Qué son los medios de élite (los que marcan la agenda)? El New York Times y la CBS, por ejemplo. Bueno, primero de todo, son empresas muy grandes, con grandes beneficios. Es más, muchas de ellas están relacionadas, o son directamente propiedad de, empresas aún más grandes, como General Electric, Westinghouse, etc. Están en la cima de la estructura de poder de la economía privada, que es una estructura muy tiránica. Las grandes empresas son básicamente dictaduras, jerárquicas, controladas desde arriba. Si no te gusta lo que hacen, vete. Los grandes medios son tan sólo parte de ese sistema.
¿Qué hay de su entorno institucional? Bueno, es más o menos lo mismo. Con quien se relacionan, con quien interactúan, es con otros centros de poder: el gobierno, otras empresas o las universidades. Dado que los medios son un sistema doctrinal actúan conjuntamente con las universidades. Imagina que eres un periodista escribiendo un reportaje sobre el Sudeste de Asia, o Africa, o algo así. Se supone que irás a esa gran universidad y encontrarás un experto que te dirá qué tienes que decir, o si no a una de las fundaciones como el Brookings Institute o la American Enterprise, y te darán las palabras a usar. Esas instituciones externas son muy similares a los medios.
Las universidades, por ejemplo, no son instituciones independientes. Puede haber gente independiente esparcida por ahí entre ellas pero eso también ocurre en los medios. También es cierto en las grandes empresas en general. Incluso en los estados fascistas es cierto. Pero la institución en sí es un parásito. Depende de fuentes externas de financiación, y esas fuentes externas, como fortunas privadas, grandes empresas con sus programas, y el gobierno (que está tan directamente ligado al poder empresarial que apenas los puedes distinguir), ésas son con las que tiene que tratar la universidad. La gente que haya que no se ajuste a la estructura, que no la acepte y la internalice (no puedes realmente trabajar con ello si no lo has internalizado y te lo crees), digo que la gente que no haga eso probablemente será excluida durante el camino, desde la guardería hasta el final. Hay todo tipo de dispositivos de filtración para deshacerse de la gente que piense de forma independiente y pueda crear problemas. Aquellos de vosotros que hayáis ido a la universidad sabéis que el sistema educativo está muy enfocado a premiar la conformidad y la obediencia; si no haces eso, eres un alborotador. Así pues, es un dispositivo de filtración que acaba produciendo gente que, de forma realmente honesta (no mienten), han internalizado el marco de creencias y actitudes del sistema de poder en la sociedad. Las instituciones de élite, como Harvard y Princeton, o las pequeñas universidades elitistas, por ejemplo, están mucho más enfocadas a la socialización. Si vas a un sitio como Harvard, mucho de lo que ocurre ahí es sobre enseñar modales; cómo comportarse como un miembro de la clase alta, cómo tener las ideas adecuadas, etc.
Si leyeron "Rebelión en la Granja", de George Orwell, que fue escrita a mediados de los 40, sabrán que es una sátira de la Unión Soviética, un estado totalitario. Fue un gran éxito. Todos estaban encantados. Pero resulta que había escrito una introducción a "Rebelión en la Granja" que fue suprimida. Sólo apareció 30 años más tarde. Alguien la encontró entre sus papeles. La introducción versaba sobre "Censura literaria en Inglaterra" y lo que decía es que obviamente ese libro estaba ridiculizando la Unión Soviética y su estructura totalitaria, pero que Inglaterra no era tan diferente. No tenemos el KGB vigilándonos pero el resultado es bastante parecido. La gente que tiene ideas independientes o que tiene las ideas equivocadas es apartada.
Habla un poco, sólo dos frases, sobre la estructura institucional. Dice, "¿cómo pasa eso?". Bueno, primero, porque la prensa es propiedad de gente muy rica que quiere que sólo ciertas cosas lleguen al público. Lo otro que dice es que cuando pasas por el sistema educativo de élite, cuando vas a las mejores escuelas de Oxford, aprendes que hay ciertas cosas que no está bien decir y hay ciertas ideas que no está bien tener. Ese es el papel socializante de las instituciones de élite y si no te adaptas te apartan. Esas dos frases más o menos lo dicen todo.
Cuando criticas a los medios y dices, miren, esto es lo que escribe Anthony Lewis o cualquier otro, se enfadan mucho. Dicen, con mucha razón: "Nadie me dice qué tengo que escribir. Escribo lo que quiero. Todo ese tema sobre presiones y limitaciones es una tontería, yo nunca tengo ninguna presión". Lo cual es completamente cierto, pero el tema es que no estarían ahí si no hubieran demostrado previamente que nadie tiene que decirles qué escribir porque ya dirán lo correcto ellos mismos. Si empiezas en el apartado de noticias metropolitanas, por ejemplo, y sigues las historias no adecuadas, no llegarás nunca a las posiciones en que puedas decir cualquier cosa que te parezca. Lo mismo ocurre con la mayoría de profesores de universidad en las disciplinas más ideológicas. Han pasado por el sistema de socialización.
Muy bien, entonces examinas la estructura del sistema en su conjunto. ¿Cómo esperas que sean las noticias? Bueno, es bastante obvio. Toma el New York Times. Es una empresa que vende un producto. El producto son las audiencias. No ganan dinero cuando compras el periódico. Están contentos poniéndolo gratis en la red. De hecho, pierden dinero cuando compras el periódico. Pero la audiencia es el producto. El producto es gente privilegiada, justo la misma gente que está escribiendo esos periódicos, ya sabes, la gente que toma las decisiones de alto nivel en esta sociedad. Tienes que vender un producto a un mercado, y el mercado es, por supuesto, los anunciantes (es decir, otras grandes empresas). Sea televisión o periódicos o lo que sea, están vendiendo audiencias. Grandes empresas que venden audiencias a otras grandes empresas. En el caso de los medios de élite, son empresas muy grandes.
Bueno, ¿qué esperas que ocurra? ¿Qué predicción harías sobre la naturaleza del producto de los medios, dadas las circunstancias? ¿Cuál sería la hipótesis nula, el tipo de conjetura que harías sin asumir nada más? La suposición obvia es que el producto de los medios, lo que aparece, lo que no aparece, el modo en que se presenta, reflejará los intereses de los compradores y vendedores, y de las instituciones y sistemas de poder que están a su alrededor. Si no pasara eso, sería una especie de milagro.
Bien, entonces viene el trabajo duro. Te preguntas si realmente funciona como has predicho. Bueno, pueden juzgar ustedes mismos. Hay mucho material sobre esta hipótesis obvia, que ha sido sujeta a las pruebas más duras imaginables, y aún aguanta notablemente bien. Virtualmente nunca encontrarás en las ciencias sociales algo que apoye de manera tan clara cualquier conclusión, lo cual no es una gran sorpresa, porque sería milagroso que no fuera así dadas las fuerzas que están operando.
Lo siguiente que descubres es que todo esto es completamente tabú. Si vas a la Kennedy School of Government o a Stanford [dos renombrados programas de Ciencias Políticas], y estudias periodismo y comunicación, o ciencia política académica, esas cuestiones probablemente no aparecerán. Es decir, la hipótesis que a cualquiera se le ocurriría sin saber nada de nada, no se puede expresar, y las pruebas que lo demuestran no se pueden discutir. Bueno, también predices eso. Si examinas la estructura institucional, dirías, claro, eso ocurrirá porque, ¿por qué querría esa gente verse descubierta? ¿Por qué deberían permitir que hubiera un análisis crítico de lo que están haciendo? La respuesta es: no hay razón para permitirlo y de hecho no lo permiten. De nuevo, no es una censura directa. Es sólo que no llegas a esos puestos. Eso incluye a la izquierda (lo que se llama izquierda) tanto como la derecha. A no ser que hayas sido adecuadamente formado y socializado para que haya ciertas ideas que simplemente ya no tengas, porque si las tuvieras no estarías ahí. Así que tienes un segundo orden de predicción, que es que el primer orden de predicción no se puede discutir.
La última cosa a examinar es el marco doctrinal en que esto tiene lugar. La gente que está en los más altos puestos del sistema de información, incluyendo los medios, la publicidad, la ciencia política académica, etc, ¿tiene esa gente una imagen real de lo que ocurre cuando escriben para ellos mismos? (no cuando están haciendo discursos). Cuando hacen discursos, son todo bonitas palabras. Pero cuando escriben para ellos mismos, ¿qué dice esa gente?.
Hay básicamente tres fuentes a examinar. Una es la industria de relaciones públicas, ya saben, la industria de propaganda de las grandes empresas. ¿Qué dicen los líderes de la industria de las relaciones públicas? El segundo lugar a examinar es los llamados intelectuales públicos, los grandes pensadores, la gente que escribe editoriales y cosas así. ¿Qué dicen estos? La gente que escribe libros impresionantes sobre la naturaleza de la democracia y ese tipo de cosas. La tercera fuente que examinas es el sistema académico, concretamente la parte de la ciencia política relacionada con las comunicaciones y la información y todo eso, que ha sido un rama de la ciencia política desde hace 70 o 80 años.
Entonces, examinas esas tres cosas y ves lo que dicen, ves lo que las grandes figuras han escrito sobre eso. Todos dicen (cito en parte) que la población general son "intrusos ignorantes y entrometidos". Tenemos que mantenerlos lejos de la arena pública porque son demasiado estúpidos y si tomaran parte todo lo que harían sería crear problemas. Su sitio es ser "espectadores", no "participantes".
Se les permite votar de vez en cuando, escoger a alguno de nosotros, los tipos listos. Pero luego se supone que deben volver a casa y hacer cualquier otra cosa, mirar el fútbol o lo que sea. Pero los "intrusos ignorantes y entrometidos" tienen que ser "espectadores, no participantes". Los participantes son lo que se llama la "gente responsable" y, por supuesto, el escritor siempre es uno de ellos. Nunca te preguntas, ¿por qué yo soy un "hombre responsable" y aquel otro está en la cárcel? La respuesta es bastante evidente. Es porque tú eres obediente y estás subordinado al poder, y esa otra persona puede ser independiente, etc. Pero no te lo preguntas, claro. Así que tenemos a esos tipos listos que se supone que deben dirigir el negocio y el resto se supone que estará fuera de eso, y no deberíamos sucumbir (y cito de un artículo académico) "a los dogmatismos democráticos de que los hombres son los mejores jueces de sus propios intereses". No lo son. Son unos jueces malísimos de sus propios intereses, así que tenemos que hacerlo nosotros por su propio bien.
De hecho, eso es muy similar al leninismo. Hacemos todo esto por vosotros, lo hacemos en interés de todos, etc. Me imagino que esa es en parte la razón por la que ha sido históricamente tan fácil para esa gente cambiarse la chaqueta y pasar de ser entusiastas estalinistas a grandes partidarios del poder de los EE.UU. La gente cambia muy fácilmente de una posición a la otra, y mi sospecha es que es porque básicamente es la misma. No es un gran cambio. Simplemente haces una estimación diferente de dónde está el poder. En un momento crees que está aquí, en otro crees que está allí. Pero adoptas la misma postura.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Es una historia interesante. Gran parte viene de la Primera Guerra Mundial, que es una encrucijada. Cambió considerablemente la posición de los EE.UU. en el mundo. En el siglo XVIII los EEUU eran ya el sitio más rico del mundo. La calidad de vida, la salud, la longevidad que tenían no se alcanzó, entre la clase alta británica, hasta el siglo XX, no digamos en el resto del mundo. Los EEUU eran extraordinariamente ricos, con enormes ventajas, y, a finales del siglo XIX, tenían con mucho la mayor economía del mundo. Pero no era un actor importante en el teatro mundial. El poder estadounidense se extendía a las islas del Caribe, alguna parte del Pacífico, pero no mucho más.
Durante la Primera Guerra Mundial, las relaciones cambiaron. Y cambiaron más dramáticamente durante la Segunda Guerra Mundial. Después de ésta, los EEUU, más o menos, tomaron el mando del mundo. Pero después de la Primera ya hubo un gran cambio, y los EEUU pasaron de ser un país deudor a ser un país acreedor. No era enorme, como Gran Bretaña, pero adquirió un papel importante en el mundo por primera vez. Ese fue un cambio, pero hubo otros.
Durante la Primera Guerra Mundial por primera vez hubo propaganda estatal altamente organizada. Los británicos tenían un Ministerio de Información, y realmente lo necesitaban, porque tenían que meter a los EE.UU. en la guerra o tendrían muchos problemas. El Ministerio de Información se dedicó a enviar propaganda, incluyendo grandes invenciones sobre las atrocidades de los "hunos" y cosas así. Estaban dirigidos a los intelectuales americanos bajo la razonable suposición de que era la gente más crédula, más dispuesta a creer la propaganda. También son los que se encargaron de divulgarlo en su propio sistema. Así que estuvo dirigida especialmente a los intelectuales americanos y funcionó muy bien. Los documentos del Ministerio Británico de Información (muchos de ellos han sido desclasificados) muestran que su objetivo era, en sus propias palabras, controlar el pensamiento de todo el planeta, apenas un objetivo menor, pero especialmente de los EEUU. No les importaba mucho lo que pensara la gente en la India. El Ministerio de Información consiguió engañar a los intelectuales americanos para que aceptaran las invenciones de su propaganda de una forma apabullante. Estaban orgullosos de ello. Y con razón, pues les salvó el cuello. Sin eso, hubieran perdido la guerra.
En los EE.UU. fue otra historia. Woodrow Wilson fue elegido en 1916 con un programa contra la guerra. Los EEUU eran un país muy pacifista. Siempre lo ha sido. La gente no quiere ir a luchar en guerras foráneas. El país estaba muy en contra de la Primera Guerra Mundial y Wilson había sido elegido con un programa contra la guerra. "Paz sin victoria" era su eslogan. Pero él quería ir a la guerra. Así que el tema era, ¿cómo hacemos que este pueblo pacifista se convierta en lunáticos histéricos anti-alemanes para que quieran ir a matar a todos los alemanes? Eso requiere propaganda. Así que montaron la primera y realmente única gran agencia estatal de propaganda en la historia de los EEUU. Se llamaba el Comité de Información Pública (bonito título orwelliano), también conocida como "Comisión Creel". El tipo que la dirigía se llamaba Creel. La tarea de esta comisión era llevar a la población a una histeria nacionalista. Funcionó increíblemente bien. En unos pocos meses, había una histeria colectiva a favor de la guerra, y los EEUU pudieron entrar en ella.
Mucha gente quedó impresionada por estos hechos. Una de ellas, y eso tuvo repercusiones en el futuro, fue Hitler. Si leen Mein Kampf, Hitler llega a la conclusión, bastante justificada, de que Alemania perdió la Primera Guerra Mundial porque perdió la batalla de la propaganda. No pudieron competir con una propaganda británica y americana que les apabulló. Hitler aseguró que la próxima vez tendrían su propio sistema de propaganda, y así lo hicieron en la Segunda Guerra Mundial. Más interesante para nosotros es el hecho de que la comunidad empresarial norteamericana también quedó impresionada con el esfuerzo propagandístico. En aquella época tenían un problema. El país se estaba haciendo formalmente más democrático. Mucha más gente podía votar, ese tipo de cosas. El país se iba haciendo rico, más gente podía participar y también estaban llegando muchos inmigrantes.
Entonces, ¿qué haces? Va a ser más difícil llevar las cosas como un club privado. Por lo tanto, obviamente, tienes que controlar lo que piensa la gente. Había habido hasta entonces especialistas en relaciones públicas, pero no una industria de relaciones públicas. Había un tío que se encargaba de limpiar la imagen de Rockefeller y ese tipo de cosas. Pero esa industria de relaciones públicas enorme, que es una invención estadounidense y una industria monstruosa, surgió de la Primera Guerra Mundial. Sus principales líderes fueron la gente de la "Comisión Creel". De hecho, su líder, Edward Bernays, salió directamente de la "Comisión Creel". Publicó un libro justo después titulado "Propaganda". El término "propaganda", por cierto, no tenía connotaciones negativas en esos tiempos. Fue durante la Segunda Guerra Mundial cuando el término se convirtió en tabú, pues estaba conectado con Alemania y todas esas cosas malas. Pero en ese período, el término propaganda tan sólo quería decir información o algo parecido. Así que escribió el libro "Propaganda" hacia 1925, y empieza diciendo que está sacando lecciones de la Primera Guerra Mundial. El sistema de propaganda de la Primera Guerra Mundial, y la comisión de la que formó parte, muestran, nos dice, que es posible "reglamentar la mente pública exactamente igual que un ejército reglamenta a sus soldados". Las minorías inteligentes, dice, tienen que utilizar estas nuevas técnicas de reglamentación de las mentes para asegurarse que la chusma esté en su sitio. Ahora podemos hacerlo porque tenemos estas nuevas técnicas.
Ese es el manual principal de la industria de relaciones públicas. Bernays es una especie de gurú. Fue un auténtico liberal estilo Roosevelt o Kennedy. También preparó el esfuerzo de relaciones públicas para apoyar el golpe que derribó al gobierno democrático de Guatemala con el apoyo de los EEUU.
Su mayor éxito, el que le llevó a la fama a finales de los años 20, fue conseguir que las mujeres fumasen. Las mujeres no fumaban en esa época y él preparó una enorme campaña para Chesterfield. Ya saben todas las técnicas, modelos y actrices famosas con cigarrillos y ese tipo de cosas. Eso le valió grandes alabanzas. Así que se convirtió en una figura de la industria y su libro era el manual.
Otro miembro de la "Comisión Creel" fue Walter Lippman, la figura más respetada del periodismo norteamericano durante medio siglo (quiero decir periodismo serio, artículos de opinión). También escribió los llamados ensayos progresistas sobre la democracia, considerados progresistas en los años 20. Estaba, una vez más, aplicando las lecciones del trabajo sobre la propaganda de forma muy explícita. Dice que hay un nuevo arte en democracia llamado "manufactura del consenso". Esta frase es suya. Edward Herman y yo la copiamos para nuestro libro ["Los guardianes de la libertad"], pero viene de Lippman. Bien, dice, tenemos este nuevo arte en el método de la democracia, la manufactura del consenso. Al manufacturar el consenso, puedes superar el hecho de que formalmente mucha gente tenga derecho a votar. Podemos hacerlo irrelevante porque podemos manufacturar el consenso y asegurarnos que sus opciones y actitudes estén estructuradas de tal forma que siempre hagan lo que les digamos, incluso si tienen un modo formal de participar. Así tendremos una democracia real. Funcionará correctamente. Eso es aplicar las lecciones de la agencia de propaganda.
La ciencia social y la ciencia política académicas parten de los mismos supuestos. El fundador de lo que se llama ciencia política académica y comunicación fue Harold Lasswell. Su mayor logro fue un libro, un estudio sobre la propaganda. Dice, de forma muy franca, las cosas que yo citaba antes, esas cosas sobre no sucumbir a los dogmatismos democráticos, todo eso viene de la ciencia política académica (Lasswell y otros). De nuevo, sacando lecciones de la experiencia en tiempo de guerra, los partidos políticos sacaron las mismas conclusiones, especialmente el partido conservador en Inglaterra. Sus primeros documentos, que acaban de salir a la luz, muestran que también reconocían los logros del Ministerio de Información británico. Se daban cuenta que el país se estaba democratizando y ya no podría ser un club privado. Así que la conclusión, en sus propias palabras, es que la política tenía que convertirse en guerra política, aplicando los mecanismos de la propaganda para controlar los pensamientos de la gente que tan brillantemente habían funcionado durante la Primera Guerra Mundial.
Esa es la parte doctrinal y coincide con la estructura institucional. Refuerza las predicciones sobre cómo debería funcionar el tema. Y las predicciones están bien confirmadas. Pero estas conclusiones tampoco se pueden discutir. Todo esto forma parte de la literatura disponible pero sólo es para la gente que está en el tema. Cuando vas a la universidad, no lees los clásicos sobre cómo controlar las mentes de la gente.
De la misma forma que no lees lo que dijo James Madison durante la convención constitucional sobre que el principal objetivo del nuevo sistema tenía que ser "proteger a la minoría de los opulentos contra la mayoría" y que tenía que ser diseñada para conseguir ese fin. Esa es la fundación del sistema constitucional, así que nadie lo estudió. No puedes encontrarlo ni en la literatura académica, a no ser que mires muy a fondo.
Este es básicamente el cuadro, tal como yo lo veo, de la forma en que funciona el sistema institucionalmente, las doctrinas que hay detrás de ello, y lo que resulta de todo eso. Hay otra parte, dirigida a los "intrusos ignorantes y entrometidos". Esa es sobre todo usar diversiones de un tipo o de otro. De eso, creo, podrías predecir lo que esperarías encontrar ahí."

7/3/08

UNA CANCION PARA COMPARTIR

Les propongo escuchar una canción de Fernando Diamant que se llama "El estudiante de último momento", espero que les guste y que les sirva para evitar la situación que se narra en la letra.



Fernando Diamant nació en Buenos Aires y luego de formar parte de algunos elencos de comedias musicales probó suerte como cantante solista comenzando por el tradicional circuito de pubs y fiestas privadas. Hasta que un día se cansó de hacer covers y empezó a escribir sus propias canciones.
Maldito héroe se llama el CD que editó el sello Warner en el 2007 y contiene 10 temas de una cuidada producción sonora y con cierto aire melancólico.

Letra del tema “El estudiante de último momento”:

Avanza el docente y entrega la hoja del examen
leo abatido me parece chino y hay otros que saben
primer punto algo inventaré
y el segundo estaba en la carpeta... pero no lo estudié

En el cuatrimestre que viene no volveré a fallar
veinte páginas diarias, será lo mínimo a estudiar
tendré tiempo para repasar y hacer ejercicios de guía
es un plan genial... en teoría

Algunos métodos no suelen cambiar
trato de hacerlo pero no lo puedo evitar
la buena suerte voy a necesitar
para poder otra vez y otra vez aprobar
sólo tengo entrenamiento, en estudiar a último momento


Cada día que pasa es la farsa de tanto por hacer
mirar la tele, Internet o el teléfono atender
excusas para no creer, la culpa un instante me gana
voy a tener que leer... el fin de semana

Sábado hay que arreglar con amigos al cine o a bailar
prohibido estudiar este día tendrían que decretar
el domingo tardo en despertar, he dormido a lo grande
viene familia y tal vez... se vayan tarde

[Estribillo]

Semana tras semana el examen es pasado mañana
por la noche terminaré lo que no hice en un mes
queda un día para subrayar el supuesto resumen que un amigo
me va a pasar... si tiene ganas

Hoy es el día, verifico antes de ir...
La loteria, necesito conseguir
una huelga, o un huracán, una historia que nunca termina
no hay mas oportunidad, para mi rutina..

[Estribillo]

Esta es la ficha técnica del CD:

Fernando Diamant: Voz, Coros, Piano
Juan Forcada: Teclados, Piano, Hammond, Coros (Patricia Sosa, Emanuel Ortega)
Danny Leis: Guitarras eléctricas y acústicas, Coros (Patricia Sosa, Estela Raval)
Hernan Marchesi: Batería (Thalia, Estefano)
Pablo Salzman: Bajo (Sabrosas Zariguellas, Diego Torres)
Jessica D'Ana: Coros
Dirección y Producción Musical: Juan Forcada
Dirección A&R: Luis "Darta" Sarmiento
Mezcla: Facundo Rodriguez (Ratones Paranoicos, Bonsur)
Mastering: Andrés Mayo (Pedro Aznar, Kudai, Kevin Johansen)
Dirección Arte gráfico: Marisa Sacco (Bersuit, Airbag, El Bordo)
Grabado en los Estudios: Doberman / Drum Station (Baterias) / Quark (Mezcla)

6/3/08

EL MARKETING DE LA CRITICA

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Jorge Lanata, a igual que Palermo con sus 180 goles, el domingo batió un record: llegar al pedestal, junto a Jacobo Timerman, de los periodistas que logran fundar dos diarios desde cero en Argentina.
Afecto a los juegos de palabras y números para bautizar a sus criaturas el domingo fue su “día D”: luego de varios meses de preparativos salió a la luz el número uno de “Crítica de la Argentina”, título que remite al mítico “Crítica” fundado por Natilio Botana a principios del siglo XX en Buenos Aires y que en la década del 20 se convirtió en el diario de mayor circulación de habla hispana, con picos de casi 1.000.000 de ejemplares en un país de 10.000.000 de habitantes. De la historia de “Crítica” también parece rescatar, además del nombre, la figura del tábano que acompaña la numeración de algunas páginas, y que tiene algún protagonismo mayor en la edición digital, ya que recuerda al lema socrático que rescató Botana y que acompañaba al pie de la clásica tipografía del nombre del diario: “"Dios me ha puesto sobre vuestra ciudad como a un tábano sobre el noble caballo, para picarlo y mantenerlo despierto".
A pesar de ampararse en el espíritu de Botana un problema legal impide usar el nombre y el logotipo origina, que pertenecen a Jorge Alberto Toro. Luego de negociaciones que no llegaron a buen puerto con Lanata, Toro saco una publicación mensual desde enero en sociedad con la Unión de recorridos de Diarios y Revistas. Tiene presencia la web, se consigue en los kioskos de diarios y desde abril tendrá una edición diaria.
Habrá que esperar para ver cuantas ronchas generá el tábano de Lanata, que a primera vista se parece mucho a la mosca en la sopa de la década mememista: la tapa remite a Página/12, no se sabe si con el afán de quitarle lectores o porque su director no quiere o no puede hacerla de otra manera (aunque la autorreferencialidad sea tan evidente).

Muchos critican la vanidad o el ego de Lanata por incluir su nombre junto al del diario, pero ante todo Lanata es un buen publicista de sus productos, y cualquier asesor de marketing le hubiera sugerido explotar la otra gran marca que atesora para este proyecto: su propio apellido.
Desde hace tiempo los periodistas se erigen como marcas, sus apellidos son el sello de una manera de hacer periodismo, a veces ese modo es original, a veces sólo polémico y en la mayoría de los casos es el aggiornamiento de una fórmula conocida.
La marca Lanata trasmite como valores la trasgresión, la investigación y el compromiso con su público (“nunca transa”) sobre un estilo comunicativo dasacartonado basado en la informalidad y el exabrupto.
La mayor trasgresión de esta historia fue sin duda convencer a los inversores que lo acompañan de la posibilidad del éxito de esta empresa: lograr instalar el décimo diario de la Ciudad de Buenos Aires y estabilizar la tirada en una promedio de 60.000 ejemplares que permitan en el tiempo recuperar la inversión inicial de u$s 4.000.000 (según se rumorea). Es decir, repetir el éxito de Página/12.
Para tamaño desafío se nutrió de periodistas de los medios en los que últimamente trabajo: Página, la revista Veintiuno (y sus versiones posteriores), el diario Perfil y parte de su equipo de producción en Radio del Plata. Muchos de estos periodistas asumen un riesgo grande renunciando a un puesto estable y probando suerte en el nuevo emprendimiento del universo Lanata, que asegura para quien quiera escucharlo, que cuenta con un respaldo económico para editar el diario por dos años a pérdida si es necesario. Este, seguramente, habrá sido un argumento de peso a la hora de sumar tropa.
Desde hace tiempo un interrogante circula por las redacciones y las oficinas gerenciales de los principales diarios de Buenos Aires: ¿sumará este lanzamiento nuevos lectores o restará clientela de la competencia? Para empezar el conteo: el domingo se agotaron los 100.000 ejemplares puestos a la venta. Si un puestero encargaba 30 ejemplares, en una jugada marketinera polémica, solo le bajaban 10. A media mañana todo el mundo comentaba "agoto Lanata", direccionando la atención hacia la web, aceitando los engranajes de la vieja máquina de la oferta y la demanda.
En el número uno, los principales anunciantes fueron: Banco Supervielle, el grupo OSDE, el Banco de la Provincia de Bs. As., Ford Argentina, Metrovías, Fiat, Pan American Energy, Jumbo, el Banco Hipotecario y el Faena Group.
La proporción entre contenido editorial y el espacio publicitario fue aproximadamente de 80 a 20, respectivamente. No está mal, pero podría estar mejor, ¿cierran con estos números el presupuesto? Esa es la pregunta del millón (o de los cuatro millones).
Como todo emprendimiento editorial de estos tiempos, Crítica de la Argentina tiene una versión digital que aporta algunas cosas vistas en la competencia y algunas novedades (que también son aciertos). Entre lo nuevo podemos mencionar a la grilla donde se puede observar en tiempo real como se van completando las páginas de la versión en papel con el nombre del periodista y la nota que trabaja, la posibilidad de descargar el diario completo y la revista cultural en versión PDF (por lo menos del número uno) y la opción de comentarios abiertos en todas la notas.


Ya que mencionamos los aciertos: muy buena la gráfica para anunciar la salida del diario. Con el lema “la diferencia entre enterarte y entender” se pudo ver el logo de Crítica armado a partir de las letras de los logotipos del resto de los diarios de Buenos Aires. Esos diarios, a los que no se menciona pero se los muestras en cada una de esas letras recortadas, serían los que sirven para enterarse. Crítica (todos los diarios en un diario, todas las las letras en un nombre) sería el medio para “entender”.
¿Demasiado ego? Lanata lo hizo de nuevo.

Les dejo como cierre un video de Lanata contando el día después del número uno.


video

1/3/08

FILOSOFIA PARA LAS MASAS

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En el post anterior mencionaba a Michel Onfray (1959) por uno de sus libros. Amplio en esta entrada un poco la data de este filósofo francés enfrentado con los voceros de la academia en pos de una difusión popular de la filosofía, no solo a partir de sus libros sino también de la labor llevada a cabo desde la Universidad Popular de Filosofía
Su particular programa se basa en tres pilares:
La filosofía no solo se enseña, se vive. Hay que ir más allá de las aulas y comprometer el cuerpo y la experiencia con aquello que se trasmite desde el claustro.
Llevar la filosofía a un público masivo, rompiendo el cerco académico.
Rescatar figuras y temas silenciados por el discurso oficial.
Si tendríamos que buscar una figura de nuestro medio para entender el peso de este prolífico autor seguramente José Pablo Feinmann (1943) es su contraparte local.
Así como hace poco Feinmann publicaba la trascripción de una serie de conferencias sobre el derrotero de la filosofía occidental en un libro titulado “¿Que es la Filosofía?” se publicó hace poco en Argentina la última producción de Onfray. Dos obras que coinciden en la búsqueda de un lector que no necesariamente tiene que tener conocimientos previos sobre la filosofía o manejar un vocabulario técnico.
Se trata de “La potencia de existir. Manifiesto hedonista.”, una obra potente, donde a partir de un prólogo basado en un relato autobiográfico (“Autorretrato del niño”) se hace evidente la intención de asociar el cuerpo a las ideas, unir la carne y los huesos a la biografía de los filósofos.
Entregado a los diez años a un orfanato por sus propios padres, es allí donde encuentra en las ideas libertarias el espacio de resistencia contra los abusos del poder, las arbitrariedades y los abusos que sufría en carne propia. Luego se desarrollan distintos temas, con un estilo ameno, acorde a la intención de llegar al gran público:

· Un método alternativo (sobre la metodología filosófica)

· Una ética electiva

· Una erótica solar

· Una estética cínica

· Una bioética prometeica

. Una política libertaria
En resumen, un libro que funciona como un manifiesto hedonista, textos que reivindican los placeres mundanos pero no olvidad los sufrimientos del cuerpo, a las frustraciones políticas y que promueve la reivindicación de la utopía a partir de la asociación de egoísmos para conformar microrresistencias (rescatando la idea de Foucault) y enfrentar a los microfascismos dominantes.
Les dejo como cierre unas líneas, ya que como muestra basta un botón, espero que este botón sirva para reflexionar:

“¿Dónde está la izquierda? Asunto de actualidad, por cierto, pero también asunto fundamental. ¿Cuándo apareció? ¿Dónde está? ¿Qué la define? ¿Cuáles son sus luchas? ¿A qué se parece su historia? ¿Y los grandes nombres? ¿Sus luchas más célebres? ¿Sus fracasos, sus límites, sus zonas oscuras? El socialismo, el comunismo, el estalinismo, el trotskismo, el maoísmo, el marxismo-leninismo, el social-liberalismo, el bolchevismo forman parte de ella, desde luego. ¿Pero qué tienen en común Jaurès y Lenin? ¿Stalin y Trotsky? ¿Mao y Mitterrand? ¿Saint-Juste y François Hollande? En teoría: el deseo de no tolerar la pobreza, la miseria, la injusticia, la explotación de la mayoría por un puñado de poderosos. En la práctica: la Revolución Francesa, 1848, la Comuna, 1917, el Frente Popular, Mayo del ’68, París de 1981 a 1983... Pero también, en su nombre: el Terror del ’93, el Gulag, Kolyma, Pol Pot. Esa es la Historia: pulsión de vida y pulsión de muerte entremezcladas.
¿Y el espíritu de la izquierda? Si la juzgamos por sus logros en la historia de Francia, igualdad jurídica de los ciudadanos en 1789: judíos y no judíos, hombres y mujeres, blancos y negros, ricos y pobres, parisienses y provincianos, nobles y plebeyos, hombres de letras y artesanos; fraternidad social de los trabajadores: obras comunitarias y trabajo para todos en 1848, semana de cuarenta horas y vacaciones pagas en 1936; libertades ampliadas de la mayoría después de las barricadas de Mayo del ’68. Esas conquistas se derivan del uso de la fuerza y de la potencia del genio colérico de la revolución. Esa energía que recorre aquellos tres siglos constituye lo que yo llamo la mística de izquierda. Una fuerza arquitectónica que sentimos dentro de nosotros mismos o no, y a la que adherimos o no. Surge menos de una deducción racional que de una situación epidérmica con relación a nosotros mismos: también allí el psicoanálisis existencial podría dar cuenta de la presencia del hálito en nosotros mismos... o de su ausencia... (...)
Desde Mayo del ’68 no ha salido a la luz ningún valor nuevo. Además, parece que el crepúsculo ha caído sobre la moral en su totalidad. Hemos rechazado la de papá, la instrucción cívica del bisabuelo, nos hemos burlado de una buena cantidad de referencias éticas, hemos criticado los tiempos pasados –la obediencia, el aprendizaje, la memoria, la ley–, nos hemos reído en presencia de las viejas reliquias –la Nación, el Estado, la República, el Derecho, Francia–, hasta que un día descubrimos, delante del televisor, a qué se parece nuestra época: a la mala cara del día después de la fiesta.
Terminemos con esta realidad miserable. Intentemos más bien la reconquista gramsciana de la izquierda, muerta por su renuncia a las ideas a fin de venderse ventajosamente al mejor postor dispuesto a permitirle disfrutar una vez más de los palacios presidenciales o de las prebendas del poder en la república. Hay ideas que permitirán resolver los problemas contemporáneos que enfrenta la izquierda en los campos ético, político y económico.”