8/2/26
EL MEDIO ES EL MENSAJE
1/2/26
ALGORITMOS, AUDIENCIAS Y DIVERSIDAD
18/1/26
LA IA LLEGA A HOLLYWOOD
11/1/26
EL DIARIO DE YRIGOYEN MULTIPLICADO POR MILLONES
Por Francisco Monzón (@flmonzon) para @eldiariosur. Leelo acá.
4/1/26
CÓMO SERAN LAS REDES SOCIALES (Y EL PERIODISMO) EN 2026
Cerramos el año y, como siempre para estas fechas, se publican varios informes de consultoras sobre la actividad en RRSS (Redes Sociales) y la conectividad a nivel global.
Para esta columna voy a utilizar los datos de Meltwater y We Are Social, que todos los años publican el Informe Digital Global, sin dudas el reporte más completo sobre el tema.
Lo primero que me impresionó tiene que ver con la conectividad a nivel mundial. Continuando con la tendencia creciente de los últimos años, el nuevo hito indica que son más de 6.000 millones las personas que tienen acceso a internet, lo que representa el 73,2% de la humanidad.
Existen 5.660 millones de perfiles activos en redes sociales, lo que representa el 68,7% de la población mundial. Facebook se mantiene como la plataforma con la audiencia más amplia, aunque WhatsApp es la preferida por los usuarios a nivel global.
Un dato llamativo es el uso generalizado de la IA generativa. Algunos analistas ya hablan de la “Era de la Inteligencia Artificial”: son más de 1.000 millones de personas las que usan modelos de lenguaje y herramientas de IA.
También se consolidaron importantes cambios en el consumo audiovisual. Los servicios de streaming ya capturan más de la mitad (50,4%) del tiempo total que las personas dedican a ver televisión.
En contraste, el uso de motores de búsqueda tradicionales (como Google o Yahoo!) cayó a su nivel histórico más bajo, con solo un 80,3% de los adultos en línea utilizándolos mensualmente.
Según los últimos datos disponibles en Argentina, había 41,6 millones de usuarios de internet en octubre de 2025 (sobre una población total de 45,9 millones). Esto significa que la tasa de penetración de internet es de 90,6%, un porcentaje muy por encima de la media global.
En lo que respecta a las RRSS, hay 32,2 millones de identidades activas en redes sociales (70,3% de la población). YouTube lidera el alcance publicitario con 32,2 millones de usuarios, seguido de cerca por Facebook (29,1 millones) e Instagram (28,9 millones).
En cuarto lugar encontramos a TikTok. La plataforma china es la que muestra un mayor crecimiento, logrando un aumento del 14,7% en su alcance publicitario entre 2024 y 2025.
A la hora de proyectar las tendencias para 2026, los especialistas hablan de un cambio de paradigma en la forma en que consumimos contenido digital. Predicen una reacción cultural contra la saturación digital y la velocidad frenética de los últimos años.
Se anticipa un giro drástico hacia RRSS más pausadas, alejándose de las publicaciones efímeras y premiando el contenido orgánico.
Después de años de saturación con videos cortos y la avalancha de contenido sintético generado por IA de los últimos meses, se espera un cambio de rumbo.
Serán tendencia los videos de larga duración, principalmente en YouTube, y un resurgimiento de los blogs, buscando espacios que nos permitan reflexionar en un contexto más tranquilo y calmado.
También nos enfrentaremos a una revalorización de lo humano frente a la IA. Tras la avalancha de contenido generado por inteligencia artificial, la tendencia para 2026 será la búsqueda de narrativas auténticas y creadores que transmitan un tono más humano y genuino.
En el terreno del periodismo se abre una gran oportunidad para competir contra el contenido hecho por máquinas.
En muchos medios es habitual encontrar la aclaración “hecho parcialmente con IA” al principio o al final de las noticias. Como sello de calidad editorial, se espera que las notas que aparezcan con el lema “escrito por un humano” tengan mejor recepción y valoración por parte de las audiencias.
No se trata de desterrar las herramientas de IA de las redacciones (ya que son muy útiles para acelerar procesos o automatizar tareas), sino de evitar que se conviertan en una “fábrica” de contenido informativo.
Para cerrar, estimado lector, podríamos pensar en una analogía gastronómica para ilustrar este proceso. Pensemos que el mundo digital ha sido hasta ahora como el fast food: comida que se hace rápido, sobresaturada en grasas y sal, y consumida al paso. La tendencia para 2026 sugiere que los usuarios están empezando a buscar una comida casera de cocción lenta, donde se valora el tiempo de preparación, la calidad de los ingredientes y la mano (y el corazón) del cocinero.
Y, como todos sabemos, un buen plato se disfruta despacio y, si se comparte en el contexto de una conversación amena, todo sabe más rico.
Por Francisco Monzón (@flmonzon) para @eldiariosur. Leelo acá.
28/12/25
UN ABRAZO QUE TRASPASE LA PANTALLA
21/12/25
EL MEJOR STREAMING DEL MUNDO
La última semana se entregaron los Martín Fierro al streaming local. ¿Es realmente una noticia relevante? Probablemente no sea un tema que le quite el sueño, estimado lector.. Saber quién ganó o perdió difícilmente cambie la vida de nadie. Pero el evento sirve como excusa para pensar un par de cosas sobre nuestro ecosistema mediático.
Para empezar, llama la atención que la asociación de periodistas del espectáculo, que a esta altura ya funciona como una PYME muy productiva, se arrogue el derecho de premiar prácticamente todo rubro vinculado al espectáculo o la cultura popular. No hay jurados académicos, especialistas en lenguajes audiovisuales, referentes artísticos ni criterios públicos claros. Los premios los otorgan periodistas. A fines de 2024, eran 96 los miembros de APTRA los que decidían, sin mayor explicación, qué y quién merece ser reconocido.
La expansión del “negocio de los premios” no es un tema menor. A las tradicionales estatuillas de televisión y radio porteña se sumaron, con los años, el Martín Fierro Federal, el de cable, el de la moda, la salud, el teatro, el cine, las series y el digital. En 2025 llegó el turno del streaming. Incluso se internacionalizó el formato con el Martín Fierro Latino desde Miami. Cada nuevo rubro parece abrir un nuevo kiosco: más sponsors, más ingresos por derechos de transmisión, más facturación. Pero también más riesgos. El paso en falso de Miami dejó al descubierto que no siempre “más” es sinónimo de “mejor”: fallas técnicas, ausencia de figuras fuertes y denuncias sobre nominaciones “comprables” erosionaron la credibilidad la marca Martín Fierro.
Todo lo descripto encaja perfectamente con lo que varios teóricos describieron como la espectacularización de la esfera pública: todo se convierte en show. El criterio editorial deja de ser la relevancia social para priorizar la polémica, la capacidad de generar ruido, el impacto emocional. El infoentretenimiento domina. La forma pesa más que el contenido. La superficie le gana a la profundidad. La noticia ya no busca explicar, sino capturar atención.
Y el problema no es solo moral. Tiene consecuencias políticas y culturales. En los años ’70, Maxwell McCombs y Donald Shaw propusieron la teoría del Agenda Setting: los medios no sólo dicen de qué hablamos, sino también de qué NO hablamos. El énfasis permanente en el chisme, el enfrentamiento de celebridades y la épica del ego desplaza debates centrales sobre calidad institucional, desigualdad social, derechos civiles y la vida cotidiana. Mientras discutimos quién ganó un premio polémico, queda fuera de escena lo que realmente debería importarnos.
Eso se vio claramente en la premiación al streaming. La ceremonia fue presentada como reconocimiento al talento digital argentino, pero terminó funcionando como un nuevo round de la pelea de fondo entre Luzu TV y Olga. Nicolás Occhiato vs Migue Granados. Una rivalidad que ya estaba instalada y que es aprovechada por APTRA para monetizar.
También participaron otros canales valiosos como Gelatina, Futurock, Bondi, Blender, Cenital o Vorterix. Y eso habla de otra cosa importante: Argentina tiene una industria de streaming nativa enorme en proporción a su población total. Mucha producción, mucho talento, muchos equipos trabajando con imaginación y precariedad por partes iguales. Incluso, no son pocos los que afirman que en este formato también somos los campeones del mundo.
Pero un análisis un poco más profundo, y menos exitista, nos muestra otro escenario. Si el show termina comiéndose al contenido, el riesgo es que incluso los proyectos más interesantes queden subsumidos por la lógica del espectáculo. Aun así, la noche dejó una sorpresa interesante: el Martín Fierro de Oro fue para el canal del CONICET por su transmisión “Fondo del Mar”. Un reconocimiento que rompió, aunque sea por un rato, la lógica del rating disfrazado de premio y recordó que también la ciencia y el conocimiento también tienen un valor cultural.
Sin embargo, la sensación final fue la de un empate técnico entre los grandes jugadores del streaming argentino. APTRA ganó visibilidad, sponsors, minutos de aire y repercusión digital. Los canales ganaron validación simbólica. El público ganó entretenimiento, es decir, más de lo mismo.
Mientras tanto, en el Congreso se debaten leyes que definen cómo vamos a vivir los próximos años. Hay discusiones profundas sobre salud, educación, trabajo, ciencia, cultura y derechos ciudadanos que difícilmente reciban una cobertura mediática equivalente al del mundo del espectáculo. Y es ahí donde la espectacularización deja de ser simpática y pasa a ser peligrosa. Porque no es solo el chisme del día, también es el silencio sobre lo importante.
Porque mientras esperamos el próximo “round” entre Nicolas Occhiato y Miguel Granados, o entre Wanda Nara y la China Suárez, hay otra pelea (la de la vida cotidiana, la de los derechos, la del presente y el futuro) que casi nadie está transmitiendo.
Por Francisco Monzón (@flmonzon) para @eldiariosur. Leelo acá.






