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19/6/20

PALABRAS COMO BALAS


Feliz cumpleaños al Colectivo La Tribu... que mejor que festejar con palabras!


Acostumbrarse Es Morir 


La diferencia entre emisores y receptores no es propia de los medios de comunicación, es sostenida por medio de medidas económicas y administrativas.

No queremos oyentes. 

No querernos un sólo lenguaje ni un único código. 

No queremos hacer de la comunicación una mercancía. 

No queremos sonidos oficiales. 

No queremos seguridades acústicas. 

Queremos interlocutores. 

Queremos prácticas comunicacionales que son siempre prácticas políticas. 

Querernos testimonios y transformaciones. 

Queremos construir autonomía colectiva en la manera de leer y contar la realidad. 

Rompamos los engranajes de la costumbre. 

El hambre, la represión, la falta de trabajo, la impunidad, las condiciones de salud y educación, la especulación mediática, la distribución de la riqueza, la planificación de la injusticia no puede ser naturalizadas, admitidas, incorporadas a nuestra vida cotidiana. 

La costumbre es un mecanismo que garantiza la reproducción de las injusticias y el funcionamiento de la máquina. 

Crece la intemperie, pero crece también la necesidad del encuentro. 

La orquesta de los barrios suena cada día con el ritmo plural de los hombres y las mujeres que estamos pensando y haciendo la época. Que no elegimos transcurrir como si nada pasara, como si fuéramos garantes de una herencia que hay que conservar. 

La radio rompe les muros para generar más y nuevos diálogos. 

Nos guía la inconformidad y la impaciencia, la solidaridad, el deseo de transformación y la convicción de un rumbo colectivo. 

No somos micrófonos de un lado y parlantes del otro. 

Ni una manera de hablar. 

Ni una manera de pensar las relaciones establecidas para no reproducirlas. Ni una manera diferente de construir un espacio comunicacional y cultural. 

Somos las mujeres y los hombres que hacemos de nuestra fuerza colectiva uno de los tantos espacios de construcción en el presente de las relaciones que deseamos y del diseño de un futuro que pueda pensarse más allá de la reproducción planificada de la injusticia. Entre la lucha y la danza. 

Con las palabras, los sonidos, la historia, las ideas que siempre son el murmullo de la historia y a veces con el grito que cambia todo. 

Colectivo La Tribu (2002)

16/10/18

ODISEA 2.0

Odisea 2.0. Las marcas en los medios sociales.
Van Peborh, Ernesto (2010) Buenos Aires, Edit. La Crujía.
Todo está cambiando. Cambiaron los medios y la forma de informarse y entretenerse. Cambió el trabajo y cómo las empresas producen valor económico.
Cambió la concepción de privacidad, las formas de relacionarse de las personas y la construcción de la identidad. Cambió el marketing y la manera en que las marcas se posicionan en los mercados. 
Sin embargo, el más radical de todos estos cambios es la llegada de una nueva generación: los nativos digitales, que en los próximos cinco años ocuparán posiciones de poder.
Con la web como contexto, la generación digital está liderando un cambio que impacta sobre la cultura corporativa. Comprender la naturaleza de este cambio constituye un desafío clave para las marcas que intentan posicionarse en este nuevo escenario y ante un tipo de consumidor más exigente, dispuesto a participar activamente en las conversaciones sobre marcas y productos que transcurren en el gran mercado conversacional que es Internet.
¿Cuál es la estrategia más eficaz para instalar la marca en este nuevo contexto, en el cual la colaboración, responsabilidad social y transparencia se revelan hoy como valores esenciales? 
¿Qué herramientas y recursos deben manejar las áreas de marketing para instalar y mantener conversaciones sobre sus productos en blogs y redes sociales como Facebook, Twittery Flickr? 
En este, su segundo libro después deSostenibilidad 2.0, Ernesto van Peborgh y el Equipo Odiseo comparten con los lectores el conocimiento adquirido durante los últimos años de trabajo con empresas de primera línea en el desarrollo de estrategias para instalar marcas en el nuevo mercado de conversaciones.


Comparto con Uds. el prólogo y el glosario del libro.


Prólogo 

El viaje de las marcas a través de la web 

Hasta fines del siglo XVI, los marinos europeos navegaban a ciegas. La tecnología para determinar la posición de las embarcaciones dependía de un cálculo que combinaba la distancia que creían haber recorrido desde los puertos en la dirección que marcaba la brújula –cuyo uso acababa de generalizarse– con la potencia de los vientos y las mareas. 

Los europeos, que dominaban los mares en aquel momento, vinculaban el posicionamiento de sus navíos con la distancia de las costas y trazaban sus rutas tomando como referencia los puertos visitados, el relieve y los accidentes geográficos visibles, así como sus experiencias de viajes anteriores. Documentaban esa información en cartas de navegación conocidas como “portulanos” o “cartas portulanas”, originarias de Génova, Venecia y Palma de Mallorca, principales centros de producción cartográfica entre los siglos XIII y XVI. 

La orientación que ofrecían esas cartas requería la visualización continua de las costas. Por eso, cuando los marinos salieron a navegar aguas abiertas en busca del “nuevo mundo”, necesitaron desarrollar otros instrumentos, como el cuadrante y el astrolabio, que les permitieron comenzar a medir con total precisión la altura de la estrella polar y del Sol respecto del horizonte y deducir la latitud donde se encontraban en función de la hora, la fecha y las tablas astronómicas. La invención del sextante, a mediados del siglo XVIII, significó el gran salto en la eficiencia de la navegación interoceánica: con este instrumento los marinos pudieron calcular su ubicación en el océano a partir de mediciones respecto de los astros que, además, no eran estimativas como las que ofrecían las cartas portulanas sino exactas, y lograban situar a los navíos en un mapa de coordenadas. 

En su libro Inteligencia colectiva, publicado en 1997, Pierre Lévy desarrolla una analogía con la historia de la navegación y se aventura a la posibilidad de “mapear” el espacio del conocimiento colectivo. “Cada objeto o grupo de objetos del universo establecido puede ser visualizado en el cinemapa”, asegura Lévy y agrega que, a través de estos mapas del intelecto colectivo, “es posible entender una situación, una configuración dinámica, un espacio cualitativo de significado compartido” [1] por sus miembros. 

Si bien el trabajo de Lévy es anterior a la evolución del concepto de web 2.0, el autor sugiere la posibilidad de plasmar las relaciones entre individuos de acuerdo con preferencias, intereses y su vinculación con los objetos del universo informático. A más de quince años de la publicación de su obra, esta posibilidad de “mapeo” se ve potenciada por las mismas herramientas que sirven para construir colectivamente el conocimiento a través de la web. El auge de Wikipedia y la creación de Linux son solo dos de ellas. La cogénesis de un conocimiento compartido, que busca constantemente perfeccionarse y ordenarse de manera descontrolada, demuestra el enorme potencial de la interacción en torno de intereses comunes que caracteriza a la versión más reciente de la web. El uso de tiquetas (tags) y el creciente poder de buscadores como Google, sumados a la facilidad de compartir contenidos y crear contextos dinámicos de información logran crear en la anarquía virtual de la web una perfecta organización. 

Inmersos en la informalidad de ese caos de información y voces diversas, el marketing y el branding experimentan hoy un período de crisis. Las marcas ya no son lo que eran ni representan lo que fueron. En la web el descontrol reinventa todo, lo reforma y reconstruye. Las piezas de comunicación tradicionales, inicialmente pensadas para emisiones a audiencias masivas y pasivas, se pierden ignoradas en el desorden interestelar de este espacio. El carácter unidireccional de esos mensajes impide la interacción y el diálogo entre audiencias y marcas que exige la blogósfera, e induce al marketing tradicional a continuar una suerte de “navegación estimativa” en el posicionamiento de marcas y productos. 

Sin embargo, y tal como lo vislumbró Lévy, dentro de esta desorganización surge la posibilidad de trazar coordenadas que señalen la ubicación de los mercados respecto de la marca, los servicios y los productos de las empresas. Novedosas herramientas de búsqueda y monitoreo de información –alertas, agregadores de RSS, rankeadores y buscadores de blogs, microblogging y redes sociales, entre otras– contribuyen a identificar los espacios de conversación e interacción en torno de una marca que ya existen en la web. Una vez localizados, estos espacios funcionan como las coordenadas virtuales de un mapa que le permite a la marca comenzar a participar de las conversaciones de los consumidores e inaugurar otros espacios de interacción donde la marca asuma el rol de anfitriona y pueda implementar una estrategia eficaz para su posicionamiento en el nuevo gran mercado de conversaciones que es la llamada web 2.0. 

Este libro es un intento de compartir el conocimiento construido junto a mi equipo de trabajo en el desarrollo de estrategias comunicacionales para marcas de primera línea que detectaron el impacto que el nuevo mercado de conversaciones iba a tener sobre su posicionamiento y anticiparon la necesidad de iniciar un diálogo con sus públicos, generar comunidades virtuales y prepararse para los cambios que esas acciones provocan en su cultura corporativa. 

En sus páginas, los lectores hallarán no sólo señales e indicadores que con- firman la tendencia de los medios sociales a constituirse en el espacio de inter- acción entre marcas y consumidores, sino también una estrategia eficaz para trazar el mapa de coordenadas de los espacios más adecuados para establecer un dialogo online con los públicos interesados. Se incluyen, además, especificaciones sobre herramientas y otros recursos que deben manejar las áreas de marketing pata instalar y mantener conversaciones sobre sus productos en blogs y redes sociales –como Facebook, Twitter y YouTube, entre otras–, así como la ubicación de tutoriales online que explicitan la utilización de estas herramientas paso por paso. 

El cambio cultural que impulsan los nuevos medios sociales en el contexto de la web 2.0 se encuentra en marcha y, como se muestra en las páginas siguientes, impacta en forma directa e inevitable sobre las marcas, ya que multiplica los espacios de discusión sobre ellas, sus valores, servicios y productos. Queda a criterio de las empresas asumir el desafío de navegar esos espacios y reposicionar sus marcas, aprovechando las ventajas que allí se producen para optimizar sus pro- ductos y servicios, y optimizar sus procesos. 

Ernesto van Peborgh 

Notas:
(1) Lévy, Pierre. Inteligencia colectiva. Por una antropología del ciberespacio. Edición digital: http://inteligenciacolectiva.bvsalud.org/public/ docu-ments/es/es/teligenciaColectiva.pdf.va.pdf.

Glosario

Blog: Sitio web, fácil de crear y en general gratuito, que permite actualizaciones diarias, comentarios de los lectores y links a otros
sitios. Herramienta de publicación más popular en Internet. Suele emplear un lenguaje informal, personal y con un tono íntimo. Funciona como un punto de encuentro que conecta personas y crea relaciones en torno de intereses comunes. Por extensión, el término “blogósfera” designa la totalidad de blogs en la web. 

“Boca a boca”: Intercambio de opiniones, información y recomendaciones de manera directa entre las personas, sin intermediarios. Por extensión: técnica de marketing que consiste en instalar un producto o servicio como un tema de con- versación y brindar los canales para que esa conversación fluya libremente entre las personas. 

Bookmarks: En español, “marcadores” o “señaladores”; en la jerga de la web el término se traduce habitualmente como “favoritos”. Enlaces a páginas web almacenados en el navegador por su interés y/o para su posterior visualización.

Bottom-up: Se aplica a estrategias de procesamiento de la información que operan “de abajo hacia arriba”: las partes individuales se diseñan con detalle y luego se enlazan para formar componentes más grandes, que a su vez se vuelven a lazar hasta que se forma el sistema completo. Este procesamiento opera en la web 2.0 y en la empresa 2.0, dos modelos de organización que promueven la colaboración, el intercambio, la horizontalidad y la inteligencia colectiva. La estrategia que define al modelo de organización opuesto es el top-down*, que rige en las empresas del antiguo paradigma, signadas por la estructura verticalista, la burocracia y el ocultamiento de la información como un modo de acumular poder. 

Brandscreaming: Denuncias por parte de los usuarios o clientes acerca de pro- ductos y/o servicios insatisfactorios que tienen lugar a través de las herramientas 2.0 que ofrecen los medios sociales y se valen de su poder de diseminación para desacreditar a una marca y/o dañar su imagen. 

Brandstreaming: Estrategia de marketing viral que emplea varios canales simultáneos de transmisión de información blogs, podcasts, videos, feedback sobre productos, RSS, redes sociales, microblogs, comunidades online, etc. para iniciar conversaciones y crear comunidad en la web. El término “brandstreaming”, acuñado por la compañía Fricken para designar la capacidad de una marca de generar un flujo consistente de conversación sobre ella, es discutido actualmente en redes y blogs. 

Buzz: “Ruido” o repercusiones generados por un contenido publicado en la web. El buzz que se genera en torno de un tema o historia en la web a menudo lo vuelve “viral”, es decir, se transmite más rápidamente y con mayor facilidad. 

Canal: Punto de contacto entre la marca y sus públicos en la web 2.0. Pueden ser blogs, videos, comentarios en post, imágenes, contactos en redes sociales o cualquier otra forma de interacción. 

Capital social: Mide la sociabilidad de un conjunto humano y aquellos aspectos que permiten que prospere la colaboración y el uso, por parte de los actores individuales, de las oportunidades que surgen de esas relaciones. 

Causetreaming: Propagación o diseminación de causas sociales a través de las herramientas que ofrecen los medios sociales y la web 2.0. Una estrategia de este tipo puede apoyar una campaña en favor del medio ambiente, una iniciativa solidaria o cualquier otro tipo de emprendimiento por el bien común, que busque ser difundido y apoyado masivamente por la ciudadanía. 

Ciberactivismo: Conjunto de técnicas y tecnologías de la comunicación, basadas en Internet y telefonía móvil, asociadas a la acción colectiva o desobediencia civil, bien en el espacio virtual, bien en el plano real. 

Consumo responsable: Movimiento social que promueve una modalidad de consumo comprometida con el desarrollo social y el cuidado del ambiente, y emplea a la web como medio de difusión de sus principios y comunicación entre sus adherentes. El concepto comprende tres dimensiones: ética, ya que cada decisión de compra se encuentra fundada en valores; ambiental, porque la decisión debe alinearse con las tres “erres”–reducir, reutilizar y reciclar–; social, debido a que también implica evaluar las condiciones laborales en que ha sido elaborado el pro- ducto, así como el impacto de su fabricación en la sociedad. 

Contenidos 2.0: Piezas que, empleadas como herramientas de comunicación y marketing, favorecen la integración de las empresas en el nuevo paradigma de empresa 2.0. Poseen los siguientes atributos: el emisor y el receptor de los mensajes alternan sus roles en una comunicación bidireccional; de manera muy simple, cualquier usuario puede compartirlos con su red de contactos; están bajo licencias de derechos flexibles que admiten la difusión por la web; son gratuitos, descargables y susceptibles de ser modificados mediante la participación de los usuarios. En la web, estos contenidos se publican en distintos formatos, llamados “formatos 2.0”. Comparten un lenguaje propio, el lenguaje 2.0, que facilita la participación y permite a las marcas iniciar conversaciones con sus públicos, en el marco de los valores 2.0. 

Desarrollo sostenible: Nuevo paradigma de desarrollo definido por el Informe Brundtland de la Comisión Mundial de Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo como aquel que permite “atender las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades”. Su aplicación al ámbito corporativo ha dado lugar al surgimiento de la empresa sostenible. 

Empresa sostenible: Una empresa sostenible es, según el consultor John Elk- ington, aquella capaz de reformular su estrategia integrando tres parámetros complementarios: crecimiento económico, creación de valor social y preservación ambiental. Es decir, lo que incorpora a su sistema de gestión el Triple Bottom Line (TBL), que toma en cuenta el impacto de sus procesos y productos sobre la economía, la sociedad y el medio ambiente. 

Empresa 2.0: Paradigma de gestión empresarial que implementa los atributos y características de la web 2.0. El consultor Andrew McAffee define a este modelo como una nueva forma de trabajar “hacia adentro” de las corporaciones, por medio de la cual las tecnologías y las prácticas permiten a los trabajadores atravesar los límites impuestos por las herramientas de comunicación pertenecientes al modelo anterior. 

Folcsonomía: Clasificación colaborativa por medio de etiquetas simples en un espacio de nombres llano, sin jerarquías ni relaciones de parentesco. Su opuesto es la taxonomía: ordenamiento en clases inclusivas. 

Formatos 2.0: En la web los contenidos 2.0 se publican en diversos formatos: posts en blogs; fotografías, slides, gráficos e ilustraciones; podcasts (archivos de audio); videos y otros recursos como encuestas, diagramas, archivos pdf, líneas de tiempo, transmisiones de radio y televisión en vivo, widgets, etc. Estos formatos permiten el intercambio y la participación, son flexibles y suelen ser breves y simples. 

Greenwashing: Término utilizado para calificar en forma peyorativa ciertas acciones de marketing (similares a “un lavado de cara”) que ciertas empresas impulsan con la intención de compensar otras acciones que, por su impacto negativo sobre el medio ambiente, han “ensuciado” su imagen de marca. 

Ideágora: Mercado de ideas online; espacio en Internet donde cantidad de personas –relacionadas o no con un negocio– intercambian opiniones, ideas y soluciones. 

Inteligencia colectiva: Concepto derivado de la biología que refiere a ciertas estructuras sociales autorreguladas que pueden mostrar comportamientos inteligentes, mostrándose más eficientes respecto de sus miembros actuando en forma individual. Si bien no se trata de un concepto nuevo, las tecnologías de la información que unen a todas las computadoras del mundo permiten una profundización de este concepto nunca antes experimentada. 

Lenguaje 2.0: Los contenidos 2.0 comparten un lenguaje con atributos propios que lo diferencian de otros medios de comunicación como la publicidad tradicional, la televisión y la prensa escrita. Esos atributos son: estilo llano y directo; búsqueda de empatía con los usuarios; uso de recursos multimedia; contextualización de la información; y valoración del contenido generado por el usuario (UGC). 

Link: En español, “enlace”. Elemento de un documento online que hace refer- encia a otro documento, una página web o un punto específico de ése u otro docu- mento. 

Marketing de dos vías: En inglés, “two way marketing”. Una nueva generación de marketing que, a diferencia de lo que hace la publicidad tradicional –las marcas emiten un mensaje unidireccional a una audiencia pasiva–, propicia el diálogo y la interacción con los consumidores acerca de las propuestas y los mensajes de la marca. 

Marketing de permiso: En inglés, “permission marketing”. Término creado por el gurú del e-marketing, Seth Godin, utilizado para designar a una forma de marketing que se basa en el principio de que los consumidores primero deben dar su permiso (opt-in) para recibir publicidad en vez de rechazarla (opt-out) después de que ésta ha sido enviada. 

Marketing viral: Término también creado por Seth Godin que se emplea para referirse a las técnicas de marketing que intentan explotar redes sociales y otros medios participativos para producir incrementos exponenciales en “conciencia de marca” mediante procesos de autorreplicación viral análogos a la expansión de un virus informático. 

Mashup: Aplicación web híbrida o “remezcla”. Sitio o aplicación web que usa contenido de otras aplicaciones web para crear un nuevo contenido. 

Medios sociales: Medios de comunicación cuyos contenidos son creados por los propios usuarios mediante el uso de tecnologías que permiten un acceso fácil y una permanente actualización mediante novedosas herramientas de publicación, edición e intercambio. La interacción en estos medios es constante, ocurre entre pares y entre los miembros de una audiencia pública que es cada vez más “inteligente” y participativa. Entre los medios sociales de mayor crecimiento se destacan los que emplean la web como principal canal de difusión: blogs, microblogs (Twitter), sitios de publicación de videos como YouTube, y redes sociales, como Facebook y My Space, entre otros. 

Memes: Conversaciones online que van contagiándose de un blog a otro, de manera que a menudo el blog que origina el meme es enlazado desde muchos otros blogs y recibe en respuesta muchas visitas, dependiendo del éxito del men- saje. Por lo general, se trata de preguntas, frases, ideas o propuestas a desarrollar por quien es convocado a responder. La consigna indica que luego de responderlas deberá contagiar o invitar a otros bloggers a responderlas, creando una red de repercusiones. También se puede hacer con otros recursos: que las personas suban fotos para responder a la propuesta del meme, con videos, links, aplicaciones, etc. Suelen utilizarse en campañas de marketing viral. 

Nativos digitales/Net Gen: Miembros de la generación para quienes la tecnología 2.0 ya no resulta novedosa sino cotidiana. Según la definición de Don Tapscott, autor de la primera radiografía de esta generación, nacieron entre 1977 y 1996, e ingresaron recientemente o están ingresando al mercado de trabajo. Actúan con rapidez y hacen varias tareas al mismo tiempo: miran televisión, descargan música de Internet y hacen la tarea del colegio. Viven en tiempo real, por eso, en lugar de correo electrónico utilizan chat o se envían SMS. Curiosos, tienen alta autoestima, son emprendedores y presionan para generar cambios en la cultura de las empresas. 

Plataforma: Sistema operativo o sistemas complejos que sirven para crear pro- gramas, como las plataformas de desarrollo. 

“Par a par” o P2P: En inglés, “peer to peer”. Red informática de relación entre pares, en la cual cualquiera de los miembros (puntos o nodos de la red) puede ocupar alternativamente el lugar de cliente o de proveedor en el proceso de inter- cambio. Por extensión, “marketing P2P” es aquel que promueve la circulación de mensajes sobre un producto o servicio de persona a persona, también llamado “maketing colaborativo”. 

Podcast: Archivo de audio que se publica y comparte a través de la web. 

Post: Cada entrada que se publica en un blog. 

Postear: acción de publicar en un blog. 

Prosumidores: Interlocutores de las marcas en los diálogos acerca de ellas que tienen lugar en los nuevos mercados de conversaciones. Consumidores de un pro- ducto o usuarios de un servicio que contribuyen, a la vez, a la recreación o el mejoramiento de aquello que consumen, a través de su participación activa en comunidades online y medios sociales. 

Redes sociales: Sitios de Internet donde las personas pueden publicar su perfil y conectarlo con otros, con la finalidad de crear una red personal. Las más populares son Facebook, Twitter, MySpace y Orkut. 

Responsabilidad Social Empresarial (RSE): También llamada Responsabilidad Social Corporativa (RSC), es definida por el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD) como: “La decisión de la empresa de contribuir al desarrollo sostenible trabajando con sus empleados, sus familias y la comunidad local, así como con la sociedad en su conjunto, para mejorar su calidad de vida”. Este concepto refiere al tipo de prácticas e iniciativas que lleva adelante una empresa para construir una relación más responsable y transparente con la comunidad que la rodea. 

RSS Feeds: Tecnología que permite suscribirse a distintos feeds (“alimentos”, una forma de llamar a los contenidos que se actualizan con frecuencia en la web) y recibir una notificación cada vez que se actualiza una página, blog o sitio que nos interesa. 

Software libre: Movimiento del que forma parte un grupo de creadores de soft- ware que otorgan a los usuarios la libertad de usar el programa con cualquier propósito; de estudiar el funcionamiento del programa, y adaptarlo a las necesidades; de distribuir copias, y de mejorar el programa y hacer públicas las mejoras, de modo que toda la comunidad se beneficie. 

Software social: Conjunto de herramientas que facilitan la interacción y colaboración por medio de convenciones sociales, como correo electrónico, wikis, gru- pos de noticias, social bookmarks, etc. 

Sostenibilidad 2.0: Forma de desarrollo sostenible que se beneficia de la co- laboración y de la inteligencia colectiva para lograr un balance entre el desarrollo económico, social y ambiental. Muchas empresas y organizaciones que están dando pasos en esta dirección demuestran cómo la nueva corriente de medios sociales, con la web 2.0 como actor clave, genera conciencia, empoderamiento de los ciudadanos y la interconexión humanitaria que necesita este cambio de paradigma.

Stakeholders: Comunidad de intereses en torno de un proyecto; todas aquellas personas u organizaciones que afectan o son afectadas por un proyecto, ya sea en forma positiva o negativa. Stakeholders o “partes interesadas”: comunidad de zonas o entidades que se encuentran afectadas por las actividades de una organización; por ejemplo: sus trabajadores, accionistas y clientes, las asociaciones de vecinos, los sindicatos y sistemas de salud a los que pertenecen sus trabajadores, las organizaciones civiles y gubernamentales que operan en su comunidad, entre otros. 

Streamback: Reflujo o respuesta por parte de los públicos interesados o stake- holders a las acciones de una estrategia de brandstreaming. El streamback es aquella conversación de usuarios o clientes que se genera como producto de un diálogo establecido por una marca y que requiere a su vez de una nueva respuesta por parte de la empresa. 

Tag: Etiqueta o palabra clave designada por el usuario a un archivo (foto, artículo, video, post en un blog) que permite clasificarlo según un significado subjetivo. Por extensión, “tagging”: acción de crear etiquetas; “nube de tags”: con- junto de las etiquetas más usadas por los usuarios dispuestas una al lado de la otra, en orden alfabético y con mayor tamaño las más populares. 

Top-down: Se aplica a estrategia de procesamiento de la información que op- eran “de arriba hacia abajo”: se formula un resumen del sistema, sin especificar detalles, y cada parte va siendo redefinida, cada vez con mayor detalle, hasta que la especificación resulta suficientemente detallada como para validar el modelo. Es la estrategia que define al modelo de organización opuesto al bottom-up*. Rige en las empresas del antiguo paradigma, signadas por la estructura verticalista, la burocracia y el ocultamiento de la información como un modo de acumular poder. 

Trackback: Conversaciones entre blogs que se inician cuando el autor de un blog recibe un aviso de que su artículo es mencionado o citado en otro blog. Esto le permite seguir la conversación. 

Triple Bottom Line: En español, “triple cuenta de resultados”. Según la defini- ción del consultor John Elkington, el atributo distintivo de las empresas compro- metidas en forma categórica con la sostenibilidad: es decir, aquellas que en sus sistemas de gestión toman en cuenta el impacto de sus procesos y productos sobre la economía, la sociedad y el medio ambiente. De acuerdo con esta definición, una empresa sostenible es aquella capaz de reformular su estrategia integrando tres parámetros complementarios: crecimiento económico, creación de valor social y preservación ambiental. 

Valores 2.0: Universo de valores que, con el impulso que le imprimen la generación digital y los nuevos consumidores, fundamenta el cambio cultural que promueve la web 2.0: transparencia, apertura, participación, colaboración y confianza.

Viralidad: Atributo de los contenidos o mensajes que circulan con fluidez entre los usuarios de la web. Son “virales”, contagiosos, e invitan a ser compartidos entre las personas de manera masiva, utilizando las herramientas de la web 2.0. 

Web 2.0/web participativa: Serie de aplicaciones y páginas de Internet que uti- lizan la inteligencia colectiva para proporcionar servicios interactivos en red dando al usuario el control de sus datos. La web 2.0 comprende no sólo un tipo de aplicaciones online, sino también el uso que se hace de ellas, estimulando el intercambio y la participación constante, creando nuevos autores y nuevas audiencias, y generando comunicaciones transversales, virales y colectivas. 

Web 3.0: De acuerdo con los especialistas y los detectores de tendencias, la inminente transición desde una web 2.0 cuyo acento está puesto en el "Me Media" (blogs, microblogs y páginas personales en redes sociales) hacia un profundo "We Media". 

Widgets: Pequeñas aplicaciones que pueden instalarse en blogs y páginas de redes sociales así como en la computadora personal, para recibir contenidos en formato texto, imágenes, audio o vídeos. Por sus usos, los widgets pueden clasificarse en: funcionales (añaden una funcionalidad adicional a una aplicación, como ocurre cuando se los agrega a un blog de WordPress, por ejemplo); publicitarios (transmiten noticias o promociones); y sociales (se emplean para publicar contenidos redes sociales). 

Wiki: Un wiki o una wiki, es un sitio web cuyas páginas pueden ser editadas por múltiples voluntarios a través del navegador. La aplicación wiki más difundida es la enciclopedia online Wikipedia, creada con la participación de millones de usuarios de todo el mundo. 



5/8/18

EL MENSAJE ES EL MEDIO

Uno de los efectos de leer un libro inteligente es que nos hace sentir así: inteligentes. Es un síntoma efímero e ilusorio, pero tan eficaz que -mientras dura- es contagioso. Bajo la resaca uno cree, por ejemplo, que esos tiburones de piscina llamados inversionistas son, en realidad, verdaderas bestias: si hubiesen leído Mediamorfosis (Granika Editores) se habrían dado cuenta que en Internet no tienen nada, absolutamente nada que hacer. Salvo perder plata. (aunque quizá ése es el objetivo principal del capitalismo higiénico, necesitado como está de lavar dólares. En ese caso, han leído el libro y lo han interpretado bien, lo cual inquieta).

Lo cierto es que Mediamorfosis es un ensayo que debería leer todo aquel que toque medios electrónicos digitales, especialmente si pretende hacer de ello una profesión. El autor de Mediamorfosis es Roger Fidler, un diseñador gráfico que debe excusarse en el prólogo por haber sido él -y no un periodista- quien dirigiera este didáctico proyecto financiado por el Freedom Forum y realizado por la Universidad de Nueva York durante un largo año. Hoy, Fidler dirige el experimento más serio sobre diarios electrónicos, mientras disfruta la fama de haber creado una palabra que recorre todos los debates sobre el futuro de la red.

Mediamorfosis es para Fidler la mejor manera de sintetizar el largo proceso que protagonizaron las comunicaciones en los últimos 200 años. Para él, las nuevas tecnologías son tan viejas como el capitalismo, ya que sobre ellas establece una sola diferenciación: umplagged o enchufadas.

El efecto más importante de esta mirada que propone Fidler es perder miedo y ganar información. Dos palabras claves y elementales para espantar la especulación, pero también los más absurdos vaticinios que se hacen sobre este tema. (Es una lástima que Fidler no cuente con la saga de artículos periodísticos que publicó el diario Clarín sobre el Efecto 2000 ni conozca los entredichos judiciales de la funcionaria a cargo de la cuestión, Claudia Bello, para ilustrar a sus lectores sobre quién gana cuando se pierde información.)

Su tesis -en una versión muy libre - podría sintetizarla así:

  • Internet nació como un sistema postal y con el uso se fue convirtiendo en un territorio de intercambio libre de ideas y debate de valores. A lo largo de los años y del uso, esta red anárquica se ha convertido en algo más complejo que lo originalmente pensado. 
  • La total libertad de movimientos, la falta absoluta de censura y la cantidad de temas que pueden allí abarcarse han fortalecido y favorecido su crecimiento. 
  • Pensada para transportar rápidamente mensajes de un punto a otro del planeta, su fenomenal crecimiento no lo ha dado sólo su velocidad. Ni siquiera el volumen del tráfico. Sino el contenido de sus mensajes. 
  • Qué distribuye y no cómo es ahora su clave. 
  • Un humorista americano retrató en un chiste su gran atractivo y misterio. Allí mostraba dos perros frente a una computadora. Y una sola frase: "Si sabés escribir nadie se va a dar cuenta que sos un perro". Es decir: la posibilidad de crear una personalidad es también una manera de crear una realidad propia. Saber escribir, saber pensar, es lo que nos diferencia de los perros. Aunque hoy en Internet muchos ladren.

Por supuesto que Fidler se detiene en aquel término ideado por McLuhan de aldea global (perdón Q.) con el que describía la realidad emitida por la televisión de su época, pero Fidler propone revisar de qué televisión estaba hablando McLuhan entonces.

Fidler apunta :
Hasta hace unas décadas, los contenidos de la tevé se filtraban y seleccionaban a gusto de los gobiernos y los anunciantes con el fin de promover una estilo de vida conservador y homogéneo. Esta versión light de la realidad - creadas a base de Familias Falcón, concursos, publicidades, celebridades y censuras- fue perdiendo espacio en la pantalla a manos de realitys shows, noticieros efectistas, dramas más audaces. (!hic!) 

Cita a Joshua Meyrowitz, cuando sostiene que la tevé de los últimos años sacó a luz "el mayor secreto de todos: el secreto del secreto". Es decir, reveló el juego. Muy pronto lo niños -expuestos sin filtro a todo tipo de mensajes- se dieron cuenta que los adultos conspiraban para censurar su conocimiento. Según Meyrowitz uno de los motivos por los cuales la actual generación de niños parece menos infantil es que desde temprana edad han tenido acceso a tantos secretos del mundo adulto a través de la tevé. 

Ahora bien: estos chicos crecieron. La tevé les reveló secretos, pero también les creó expectativas que no cumplió y necesidades que no explicitó. No crecieron con amor, sino con desconfianza. 

Esta desconfianza subyacente en relación a los medios es uno de los factores que contribuyen a la creciente popularización de Internet, alentada por la generación nacida después de los '60: la generación digital. 

Hijos del zapping, están acostumbrados (incluso malcriados) a una palabra clave del lenguaje digital: opción. Toda orden dada a un programa es la ejecución de una opción. Entrar o no a una página, clickear dentro de un banner publicitario, leer una noticia. Nada de esto es algo que pueda imponerse. Todo lo que puede imponer Internet apenas cabe en las mínimas medidas de una pantalla. Y aún dentro de ese humilde territorio tiene que someterse a que el usuario elija (o no) visitar sus profundidades. 

La generación digital (madre tevé/padre zapping) está acostumbrada a la mezcla y la fusión. Sabe cómo fundir mensajes procedentes de diferentes emisores y crear con esa mezcla otra cosa, que tiene algo de aquí y algo de allá, pero nada parecido a lo que -con idénticos elementos- hace el tipo de al lado. 

Pensemos en un día arquetípico de alguien que se despierta con una radio reloj y escucha -mientras abre un ojo- el pronóstico del tiempo. Mientras se afeita registra el estado del tránsito y la política. Mientras desayuna, hojea un diario. Luego, en el auto o en el colectivo recibe otra andanada de información entrecortada por bocinas y buenos días. Cuando llega al trabajo alguien le comenta lo que leyó, escuchó o vio en la tevé. Puede que incluso en su trabajo reciba un resumen de noticias o consulte Internet o charle del partido de fútbol con el vecino de escritorio. Lo cierto es que para cuando llegó la hora del almuerzo ya tiene un mix de fuentes de información a las que se expone voluntaria o involuntariamente. 

Una de las consecuencias que genera este flujo informativo es la sensación de la falta de tiempo. No solo por el ritmo que impone la vida moderna, sino por la cantidad de opciones de información que ofrece. 

Muchos especialistas aseguran que es por eso que la capacidad de atención y de paciencia están en proceso de reducción. Y una de las consecuencias directas es la declinación de un hábito: leer por placer.

Fidler señala entonces a los grandes perdedores de esta batalla: los medios gráficos. ¿Por qué?. Su respuesta es contundente: los editores de diarios y revistas no le aportan al lector promedio suficiente información relevante y atractiva como para justificar su tiempo y esfuerzo.

Para evitar este desinterés o aburrimiento, lo editores han ideado una estrategia: agregaron colores, agrandaron fotos, incluyeron gráficos, dibujos, tipografías de impacto. Efectos visuales todos que han condenado a los medios gráficos a librar la batalla en un terreno ajeno, desconocido y pobre.

Al comenzar su hilván histórico, Fidler recuerda la primera frase que escribió Samuel Morse cuando estrenó, en 1884, un mensaje por cable. Morse simplemente tecleó:

"¿Qué nos ha dado Dios?"

Es cierto que Morse desarrolló su método con la intención de "liberar a la ciudad de Nueva York de sus impurezas" y para difundir la prédica moral de su periódico El Journal of Comerce. También es verdad que el sitie más visitado de Internet hoy es el de Pamela Anderson. Sin embargo, su invento sirvió, más allá del aspecto moral, para disparar la misma reflexión que puede hacerse hoy con respecto a las nuevas tecnologías:

"Nos apresuramos mucho para construir un medio que conecte lo más rápidamente posible la ciudad de Maine con Texas, pero puede ser que Maine o Texas no tengan nada importante para comunicar".

La frase es del filósofo Henry David Thoreau, quien en 1854 y sin siquiera sospecharlo, estaba poniendo el mousse sobre una palabra clave del lenguaje digital: contenido.

Con este simple y contundente argumento, Fidler acusa a los medios gráficos de ser banales y nos alienta a ser incrédulos. Que así sea.

Fuente: lavaca.org

18/5/15

REEDITAN "COMUNICACIÓN MASIVA: DISCURSO Y PODER” DE MARTÍN-BARBERO

Portada del libro de Jesús Martín-Barbero.
El Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL) ha reeditado el texto de Jesús Martín-Barbero "Comunicación masiva: discurso y poder". 

Treinta y siete años después de su primera edición, CIESPAL ha vuelto a editar la que fue la primera obra en el campo de la comunicación del maestro Martín-Barbero. Un “viejo” libro que es tan nuevo como cuando apareció porque sus planteamientos siguen estando vigentes y sus propuestas continúan siendo válidas para la acción. 

El texto constituye el lugar de partida del pensamiento de este gran filósofo afortunadamente atraído por la comunicación y es un referente para la teoría crítica de este campo de estudio de las ciencias sociales.

La reedición de este texto de Jesús es oportuna porque el contenido del libro lo es, porque su actualidad asombra y porque el paso del tiempo no ha envejecido las ideas planteadas en él. Viejas escrituras que sirven como si fueran esas nuevas que Martín-Barbero, pese a la pérdida de calidad totémica que ha tenido el libro, sitúa en este mundo tecnificado y tecnológico. Su trabajo está hecho “desde la práctica y las contradicciones” que nos han hecho percibir esa comunicación masiva como parte del esquema dominante global occidental. Nos plantea un nuevo lugar desde el que enunciar el discurso para romper esa dominación y esa dependencia y buscar otras alternativas para pensar la comunicación desde las culturas y los sujetos actores nativos latinoamericanos.

El libro es, como gran parte de su pensamiento, “un nuevo modo de mirar los medios para interrogarlos menos acerca del poder de sus aparatajes tecnológicos, sus canales y sus códigos, y más acerca de la comunicación”, siempre desbrozando los caminos de la verdadera comunicación. Estructurado en tres partes, la primera nos presenta el debate latinoamericano sobre comunicación masiva; la segunda, los elementos para una teoría crítica del discurso, y la tercera, los discursos y las puestas en escena de los mass media.


El autor firmando ejemplares durante la Feria Internacional del Libro de Bogotá. 
Martín Barbero lleva más de cuarenta años centrado en descifrar y analizar, a partir de su formación filosófica, los medios, la relación comunicación – educación, el lugar de la ciudad en la actualidad comunicacional y el papel de las tecnologías. Él ha dicho, desde su oficio como cartógrafo, que “Si comunicar es compartir la significación, participar es compartir la acción. La educación sería entonces el decisivo lugar de su entrecruce. Pero para ello deberá convertirse en el espacio de conversación de los saberes y las narrativas que configuran las oralidades, las literalidades y las visualidades. Pues desde los mestizajes que entre ellas se traman es desde donde se vislumbra y expresa, toma forma el futuro.”

Filósofo, antropólogo y semiótico, su labor con la comunicación nos ha servido de guía a muchas de las personas que pensamos la comunicación desde una perspectiva netamente latinoamericana. 

Pese a que en los años pasados desde la primera edición hayan podido cambiar los lugares del pensamiento, siguen siendo necesarias las visiones críticas y comprometidas, porque el mundo de las ideas tiene en entredicho su independencia del poder y de los discursos. Textos como éste son un referente para continuar explorando esos temas de la comunicación como enzimas, para mantener y renovar las preguntas desde los márgenes en los que se mueve el pensamiento latinoamericano.

J.M.B. nos dice en el prefacio de esta obra “si la reflexión no abre camino, obstaculiza; si no abre brecha por donde avanzar, paraliza”. Él se ha hecho otras preguntas que le han servido para descubrir algunas trampas: la de la falsa autonomía que se confiere a la comunicación; la falsa eficacia con la que se quiere justificar y explicar el subdesarrollo; el espejismo de igualdad que nos dan de las relaciones entre emisores y receptores, y el engaño de las relaciones de producción que perpetúan la dominación. Todo eso lo resume en una sola trampa: “la que supone el intento de explicar los procesos de comunicación por fuera de los conflictos históricos que los engendran, los dinamizan y los cargan de sentido.”

Su trabajo ha contribuido, desde la teoría crítica, a denunciar para despertar conciencias y para aprovisionarnos de herramientas que nos permitan construir estrategias dotadas de la fuerza y la capacidad para “acallar la gritería de los teóricos de la información (…) cuyo ruido nos está volviendo sordos a la palabra que puja por abrirse camino desde el silencio de los dominados.” 
Su análisis desmonta el discurso que desde los “púlpitos que son los medios” nos domina la existencia y nos moldea la vida con unos nuevos procesos de comunicación que nos engañan haciéndonos sentir que somos libres pero que en el fondo nos siguen esclavizando.

Martín Barbero recibió, el pasado mes de febrero, el homenaje de CIESPAL y la máxima distinción que esta institución concede la Medalla de Oro y Diploma de Honor. Es doctor en filosofía por el Instituto de Filosofía de Lovaina (Bélgica), con posdoctorado en Antropología y Semiótica por la Escuela de Altos Estudios de París, y doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional de Rosario (Argentina) y por la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia). 


Ha sido presidente de la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación (ALAIC) y miembro del Comité Consultivo de la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social (FELAFACS). Es miembro del Comité Científico de Infoamérica.

Entre sus obras destacan "De los medios a las mediaciones", "Oficio de cartógrafo", "Travesías latinoamericanas de la Comunicación en la Cultura" y "La Educación desde la comunicación".


13/4/15

IN MEMORIAN EDUARDO GALEANO


Hoy los nadies están de luto, las víctimas de las injusticias que sobrevuelan la noche de los tiempos lloran al poeta que los nombró, y las esperanzas se desesperan aunque saben que las semillas que ayer plantó mañana serán sombra para el aventurero caminante que recorre el continente, su continente, en busca de historias, de personajes, que como él, son fuegos que alumbran el camino de los que persiguen, tenazmente, las utopías.


Los nadies, de Eduardo Galeano (1940)

Sueñan las pulgas con comprarse un perro
y sueñan los nadies con salir de pobres,
que algún mágico día
llueva de pronto la buena suerte,
que llueva a cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy,
ni mañana, ni nunca,
ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, 
por mucho que los nadies la llamen
y aunque les pique la mano izquierda,
o se levanten con el pie derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie,
los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, 
corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, 
rejodidos:

Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones,
sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos,
sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal,
sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies,
que cuestan menos
que la bala que los mata.

31/10/14

LOS PELIGROS DE LA TECNOLOGÍA (II)

Nicholas George Carr. 

Los peligros de la revolución digital



Cada vez las personas delegan más en la tecnología, que guía sus pasos, relaciones, trabajos. Carr alerta sobre la “complacencia automatizada”: confiar en que la máquina lo resolverá todo mientras se deja la atención a la deriva, lo que merma las capacidades del individuo.



En la primavera del año 1995 el transatlántico Royal Majesty encalló, inesperadamente, en un banco de arena de la isla de Nantucket. A pesar de estar equipado con el más avanzado sistema de navegación del momento, hundió el morro en esta isla situada a 48 kilómetros de Cape Cod, Massachusetts, en Estados Unidos. Procedía de las islas Bermudas y se dirigía hacia Boston, con 1500 pasajeros a bordo. La antena del GPS se soltó, el barco fue desviándose progresivamente de su trayectoria y ni el capitán ni la tripulación se dieron cuenta del problema. Un vigilante de guardia no avistó una importante boya junto a la que el barco debía pasar, y no informó: ¿cómo se va a equivocar la máquina? Afortunadamente, el accidente no produjo heridos.
El prestigioso ensayista norteamericano Nicholas Carr utiliza este episodio para ilustrar hasta qué punto depositamos la fe en las nuevas tecnologías, que no siempre resultan infalibles.
En algunos casos, pueden arrastrarnos a lugares a los que no queríamos llegar.
En su nuevo libro, Atrapados: cómo las máquinas se apoderan de nuestras vidas, Carr, de 55 años, explica que hemos caído en una excesiva automatización, proceso mediante el cual hemos externalizado parte de nuestras capacidades. La tecnología guía nuestras búsquedas de información, nuestra participación en la conversación de las redes, nuestras compras, nuestra búsqueda de amigos. Y nos descarga de labores pesadas.
Todo ello, poco a poco, nos conduce a lo que Carr denomina complacencia automatizada: confiamos en que la máquina lo resolverá todo, nos encomendamos a ella como si fuera todopoderosa, y dejamos nuestra atención a la deriva. A partir de ese momento, si surgen problemas, ya no sabemos cómo resolverlos.
La pequeña historia del Royal Majesty, de hecho, encierra toda una metáfora: hemos puesto el GPS y hemos perdido el rumbo.
Algo así es lo que nos viene a explicar el experto estadounidense: “Estamos embrujados por las tecnologías ingeniosas”, dice en conversación telefónica desde su casa en Boulder, Colorado, en las Montañas Rocosas. “Las adoptamos muy rápido porque pensamos que son cool o porque creemos que nos descargarán de trabajo; pero lleva tiempo darse cuenta de los peligros que encierran, y no nos paramos a pensar cómo estas herramientas cambian nuestro comportamiento, nuestra manera de actuar en el mundo”.
Este estudioso de las nuevas tecnologías, que en 2011 fue finalista del premio Pulitzer con su anterior obra, Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras vidas?, estima que la complacencia automatizada está mermando nuestras capacidades. Y usa un ejemplo bien sencillo: gracias a los correctores automáticos hemos externalizado nuestras habilidades ortográficas.
Cada vez escribimos peor. Desaprendemos.
“A medida que empresas como Facebook, Google, Twitter y Apple compiten más ferozmente por hacer las cosas por nosotros, para ganarse nuestra lealtad, el software tiende a apoderarse del esfuerzo que supone conseguir cualquier cosa.”

–¿Qué nos están robando las nuevas tecnologías?
–Nos están robando el desarrollo de preciosas habilidades y talentos que sólo se desarrollan cuando luchamos duro por las cosas. Cuanto más inmediata es la respuesta que nos da el software diciéndonos adónde ir o qué hacer, menos luchamos contra esos problemas, y menos aprendemos. Nos roba también nuestro compromiso con el mundo. Pasamos más tiempo socializando a través de la pantalla, como observadores. Reduce los talentos que desarrollamos y, por tanto, la satisfacción que se siente al desarrollarlos.
El discurso tecno-escéptico de Carr puede ser rebatido desde muchos flancos. No son pocas las voces que se alzarían diciendo que esas mismas tecnologías están permitiendo expandir la capacidad de comunicación de las gentes, las posibilidades de aprender o incluso de organizarse para cambiar las cosas y comprometerse con el mundo. El propio Carr matiza su discurso alabando las inmensas posibilidades que la red ofrece para acceder a información y comunicarse. Pero hay costes asociados.
Mantener la atención en el nuevo escenario tecnológico, de hecho, no es cosa fácil. Los estímulos y distracciones que almacenan los teléfonos inteligentes que acarreamos o las pantallas a las que estamos conectados nos impiden centrarnos. Nos hacen sobrevolar las cosas. Pasar de una a otra sin ton ni son, en un profundo viaje hacia la superficialidad.
Carr, que fue asesor editorial de la Enciclopedia Británica, sostiene que la automatización en la que nos hallamos inmersos conduce, además, a una sociedad con médicos de atención primaria que emplean entre un 25 y un 55 por ciento de su tiempo mirando la pantalla en vez de prestar atención a la narración del paciente; a arquitectos que utilizan plantillas que propician uniformidad urbanística; y a financieros que delegan operaciones en la máquina que, cuando falla, pasa factura.
De hecho, ya se empezaron a dar pasos atrás en el proceso de automatización. El 4 de enero de 2013, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos emitía un comunicado que instaba a las compañías aéreas norteamericanas a que incentivaran las operaciones de vuelo “manuales”. Las investigaciones sobre accidentes e incidentes en vuelo, explica Carr, indicaban que los pilotos se habían vuelto demasiado dependientes de la navegación automática.
La automatización supone, además, una amenaza para el empleo y convierte a los trabajadores en accesorios de la máquina, en ejecutores de labores cada vez más mecánicas, al externalizarse capacidades intelectuales. “Es muy triste. No sólo supone una amenaza para el sustento de la gente, sino que nos convierte en observadores más que en actores. Nuestra experiencia y múltiples estudios psicológicos demuestran que implicarse es la forma de estar satisfecho en el trabajo.”
Este proceso se ve alimentado por una doble fuerza: por un lado, las empresas potencian la automatización en pro de la eficiencia y la cuenta de resultados. Y por otro, los trabajadores aceptan de buen grado estas tecnologías: “Nos inclinamos hacia ellas porque nos ofrecen la ilusión de que tendremos más tiempo libre”. Ahí está la trampa. “Muchos emprendedores e inversores de Silicon Valley nos dicen: ‘Esto mejorará nuestras vidas, nos liberará’. Esa retórica utópica esconde el hecho de que, en muchos casos, las tecnologías no están haciendo nuestras vidas mejores, ni nos están dando mejores trabajos o actividades, sino que están haciendo cada vez más ricos a los plutócratas de Silicon Valley.”
Carr, ex director de la Harvard Business Review, rechaza que en este caso se trate del viejo miedo a la máquina de los tiempos de la Revolución Industrial: “Hay una gran diferencia: las computadoras pueden hacer ahora muchos más tipos de trabajo: no sólo se hacen con los de producción, mediante robots, sino que se hacen con los analíticos. Esta vez asistiremos a una pérdida neta de empleos”.
El ensayista norteamericano lleva su reflexión más allá. Existe, dice, una amenaza para nuestra libertad. “La gente hace amistades automatizadas por empresas como Facebook o Twitter, lo que supone que cada vez elabora menos sus propios pensamientos. El ordenador se apodera incluso de áreas íntimas de nuestra vida.”
–¿Cree usted que la tecnología, de algún modo, puede hacer que seamos menos libres?
–Sí, así lo creo. La libertad empieza con la libertad de pensamientos, que significa la habilidad de controlar tu propia mente, a qué prestas atención, qué consideras importante. Y ahora que llevamos computadoras encima todo el tiempo, en forma de teléfonos inteligentes, tabletas o lo que sea, el ordenador determina cada vez más adónde se dirige nuestra atención. Las empresas de software y de Internet saben muy bien qué es lo que atrapará nuestra atención. Cuando empezamos a regalar el control de nuestra mente y de nuestra atención, perdemos una fuente muy importante de libertad y libre albedrío.
–¿Es un peligro para nuestra sociedad que nuestras búsquedas de información, o compras, estén guiadas?
–Hay algoritmos secretos que, en cierto modo, nos están manipulando.
–¿Nos están manipulando?
–Lo estamos viendo en muchos casos. Facebook determina con sus algoritmos lo que ves de tus amigos. Pero como no informa de sus algoritmos, no sabemos qué intenciones tiene, por qué nos muestra una cosa y no la otra. Si haces una búsqueda en Google, son sus algoritmos secretos los que determinan lo que vas a ver y no sabemos cómo escogen lo que nos muestran. Podemos tener la esperanza de que su manipulación es benigna, que nos están ayudando, pero no podemos estar seguros de ello.
Carr, que rechaza ser calificado de tecnófobo, considera que el problema es que las máquinas están diseñadas por tecnólogos que sólo están preocupados por saber hasta dónde es capaz de llegar la máquina, y no de qué modo puede ésta expandir nuestras capacidades. “Las innovaciones tecnológicas no se pueden parar. Pero podemos pedir que se designen dando prioridad al ser humano, ayudándonos a tener una vida plena en vez de apoderarse de nuestras capacidades.”

Por Joseba Elola, De El País, de Madrid. Especial para Página/12.

30/10/14

LOS PELIGROS DE LA TECNOLOGÍA



Nicholas George Carr es uno de los principales referentes a nivel global sobre las nuevas tecnologías y su impacto en áreas tan disimiles como la cultura o la economía.
Graduado en Harvard, fue editor ejecutivo de la Harvard Business Review, siendo actualmente miembro del consejo editorial de la Enciclopedia Británica.

Atrapados, su útimo libro, pertenece a la familia de ensayos que reflexionan en tono de advertencia acerca de las nocivas consecuencias del uso de la tecnología, junto a títulos como Contra el rebaño digital (Debate, 2011), de Jaron Lanier, o Superficiales (Taurus, 2012), del propio Carr, en el que hacía ver que el uso continuado de Internet afecta negativamente a nuestro pensamiento, especialmente en lo que respecta a nuestra capacidad de concentración y procesamiento de la información.

Los lectores que se acerquen con desconfianza ante la posible tecnofobia del autor deben tranquilizarse, pues Carr les proporciona un diálogo con pensadores y científicos a los que otorga voz y no se limita a desarrollar argumentos meramente alarmistas. El autor se encuentra cómodo en el tono propio del ensayo angloamericano de divulgación, que comienza con una historia personal con la que el lector pueda conectar emocionalmente —la experiencia del propio Carr adolescente al conducir un coche viejo con palanca de cambios, a pesar de las burlas de sus automatizados compatriotas— para proseguir desarrollando sus argumentos y apoyándolos con los resultados de diversos experimentos realizados en universidades prestigiosas, principalmente estadounidenses, y con citas de académicos de esas mismas universidades.

Al posicionarse en el contexto actual sin descuidar los debates de hace más de 50 años, Carr cumple con su cometido de divulgador científico, pues descubre títulos de autores poco frecuentados y genera en los lectores interés por profundizar en la historia de la preocupación sobre los efectos de la tecnología, si es que tal materia existe.

En muchos aspectos, Atrapados dialoga con textos de historia cultural como El artesano, de Richard Sennett, en el que éste se pregunta qué nos enseña de nosotros mismos el proceso de fabricar cosas concretas. Además, ambos acuden a la Hannah Arendt de La condición humana en busca de respuestas, y, finalmente, tanto Carr como Sennett acaban preguntándose qué significa ser humano.La leve sensación de esto-ya-me-lo-sé que se obtiene en algunas páginas debido a cierta insistencia en temas y argumentos queda neutralizada con lo más destacable del ensayo de Carr: su buceo por los discursos visionarios de distintas décadas de los siglos XIX y XX acerca de los peligros de la automatización, tanto en la industria como en la vida cotidiana. Carr llama nuestra atención sobre algo quizá evidente, pero que en ocasiones se nos olvida: a lo largo de la historia se han repetido los miedos ante los avances tecnológicos. Por tanto, al acudir a los argumentos de Marx, Adam Smith, Merleau-Ponty, Bertrand Russell (en su apocalíptico título de 1951: ¿Son necesarios los humanos?) o Norbert Wiener, en su libro Cibernética y sociedad (1950), logra sacarnos de estos asépticos estudios realizados en universidades contemporáneas y nos lleva a otros momentos de la historia en los que el término “automatización” era sinónimo de armatostes chirriantes.

Lo que le otorga credibilidad al texto es el hecho de que Carr nos habla desde el fango, pues él también es usuario de los últimos avances.  Su preocupación principal es de índole ética: en el noveno y último capítulo, Carr rescata un poema de Robert Frost titulado Segando (Mowing),que ilustra eficazmente su miedo a que dejemos de sentir nuestras herramientas como parte de nosotros —a diferencia del vínculo entre el labriego y su guadaña, un ejemplo de lograda tecnología, en opinión de Carr— y nos volvamos sus esclavos. Nos invita también a salir de la dialéctica del amo y el esclavo en relación con los avances tecnológicos y, sobre todo, nos pide que no nos alejemos del mundo por culpa de éstos.

Aquí se echa de menos un análisis más profundo, que precisaría de otra monografía entera, acerca del vínculo afectivo que hoy desarrollamos con nuestro batallón de tabletas, ordenadores y smartphones, pero sobre todo sería pertinente conocer qué es —y dónde está— ese "mundo" al que se refiere Carr y del que teme que nos alejemos, pues parece probable que su concepción de aquél no sería exacta a la que contemplan los más acérrimos tecnófilos. Para Carr, el valor de una herramienta —y un smartphone lo es tanto como una guadaña bien afilada— no es solamente lo que es capaz de producir para nosotros, sino lo que produce en nosotros. La sutil diferencia entre estas dos preposiciones es lo que ha dado lugar a este ensayo oportuno y actual y que, al menos, genera ganas de réplica, lo cual no es poco.

Fuente: Suplemento Babelia, Diario El País, España.

5/10/14

MANUAL DE PERIODISMO DE DATOS IBEROAMERICANO



El Manual de Periodismo de Datos Iberoamericano es un proyecto gratuito y abierto, escrito de forma voluntaria por decenas de periodistas, programadores y diseñadores de medios de comunicación y organizaciones de Latinoamérica, España y Portugal. Su objetivo es dar cuenta del estado del Periodismo de Datos en Iberoamérica y ser una herramienta útil para desarrollar Periodismo de Datos en nuestros países. Este proyecto es una iniciativa de la Fundación Poderomedia en alianza con la Escuela de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado, con el apoyo de Hivos y el International Center for Journalists (ICFJ). 


Disponible bajo licencia Creative Commons 3.0.

19/9/14

PEQUEÑOS RELATOS, GRANDES EXPERIENCIAS



Luego del cierre de nuestro Primer Festival ¨Buenas Prácticas; Jóvenes y Mundo del Trabajo¨ publicamos en una edición online los testimonios de los distintos actores que participaron de la organización y la realización del concurso y festival.
Hoy, a un año de aquel acontecimiento, logramos plasmar en papel esa sistematización de una experiencia enriquecedora para todos los que participamos de ella.
Saludo a los compañeros que aportan sus palabras y comparto con ustedes el artículo que lleva mi firma.


De locos, soñadores y panzas

Todo comenzó en Octubre de 2012, en una de mis frecuentes visitas a la sede de La Crujía, cuando Gabriela Cicalese me trataba de explicar haciendo garabatos en un papel el nuevo proyecto de nuestro colectivo.
Para ser sinceros en ese primer contacto con la idea no era mucho mi entusiasmo. Me parecía complicado para explicar a terceros, conceptos como “buenas prácticas” por ejemplo, y hasta el título del concurso no me gustaba... no tenia gancho.
Como el correr de los meses se fueron sucediendo las primeras reuniones del Comité Organizador, se fueron sumando referentes de las distintas organizaciones con las cuales nos vinculábamos teniendo el concurso y el festival de cortos como referencia, y era así como esa idea garabateada en una hoja en blanco comenzaba a cobrar vida propia.
En esa primera etapa, digamos la de Don Quijote contra los molinos de viento, todo parecía posible... las ideas se tiraban sobre la mesa y el comentario compartido era un “¿Por qué no?”.
Tal vez esa cuota de irresponsabilidad en las metas planteadas nos permitió lograr todo lo que logramos. A grandes sueños, grandes logros.
Pero insisto, visto a la distancia todo era una locura... un concurso nacional, de radio y video, apadrinado por referentes de la industria cultural de nuestro país, auspiciado por el Instituto Nacional de Cine y sostenido por el trabajo mancomunado de distintas instituciones, desde Universidades Nacionales a la Biblioteca del Congreso de la Nación... La frutilla del postre: importantes premios y un gran cierre donde compartir todo el material presentado y premiar a los ganadores.
Ver que todo eso se logro con muy pocos recursos y que dejamos los cimientos para repetir la experiencia en una nueva edición del Concurso es confirmar que un poco chiflados estábamos.
En lo personal, el año comenzaba con un desafío importante. En marzo, como miembro del Jurado Signis en el Noveno Encuentro Cinematográfico Argentino-Europeo "Pantalla Pinamar 2013" tenia que aprovechar el contacto con la prensa especializada, los referentes de la industria y las autoridades públicas para dar a conocer nuestro Concurso y comenzar a concretar la publicación de nuestras gacetillas en distintos canales. Este primer logro se concretó gracias a la invalorable colaboración de Graciela Garzelli.
Por otro lado, ser el responsable del Área Radio de La Crujía implicaba una gran responsabilidad sobre las producciones que podíamos acompañar desde distintos ámbitos y con distintas instituciones, siempre con la premisa de sumar material a nuestro Concurso.
Fue así como se concretaron varias experiencias de intercambio entre el Centro de Comunicación y organizaciones que nos solicitaban talleres o alguna instancia de capacitación en producción radial.
En los meses de abril y mayo realicé un taller de Radio en la Casa Cultural El Riachuelo de Villa Jardín, en Lanús Oeste, Provincia de Buenos Aires.
El objetivo era capacitar a miembros de ese colectivo y a vecinos para lograr la participación de los mismos en la grilla de programación de la radio del barrio que finalmente se inauguró el 1º de mayo. Se trata de la FM La Riachuelo, 96.1 Mh, que también se puede escuchar en la web (fmlariachuelo.com.ar).
El contacto formal lo establecimos con Federico y con Juan, militantes populares, pero rápido nos sentimos parte de la familia por la hospitalidad y la buena predisposición de todos los que participaron. Aquí la socia en la aventura fue María Inés Brizuela, gran colega y enorme cantante.
Los primeros días de mayo viaje a San José de Boquerón, Departamento de Copo, en Santiago del Estero con el fin de realizar un curso de producción radiofónica en la emisora de FM de la parroquia San José de Las Petacas que depende del Obispado de Añatuya.
En este caso el contacto lo realizó Marcos Aleman (S. J.), párroco, escritor, fotógrafo, versátil conductor de radio y tantas otras cosas que no los quiero aburrir.
En ese mágico viaje pude descubrir no solo la rica simpleza del habitante del monte que se acercaba para acompañarnos en las actividades sino a los miembros actuales de esa comunidad jesuita que sostiene desde hace casi 40 años la dignidad de esos hermanos olvidados del sistema.
Quiero mencionar a Juan Carlos Constable (S. J.), a Nicolás “cri cri” Gómez (S. J.), a Mary Quadri y a Patricia Moris esperando no olvidarme de nadie.
Tomar contacto directo con experiencias como las del MOCASE o historias de vida resignificadas a partir de optar por el monte no pueden sino conmover la cosmovisión de un bicho de ciudad.
Y con el correr de los meses las actividades se fueron sumando... un curso de capacitación en operación técnica en FM La Tribu de Buenos Aires, un taller en la Biblioteca del Congreso de la Nación en Julio, un taller de radio dentro del programa de la Muestra de Cine Nacional y Festival de Cortos de la localidad de Marcos Juárez, provincia de Córdoba, en Septiembre.
Luego llegaría el gran cierre, masivo en participación de público y en los trabajos presentados para concursar, varias experiencias de radio abierta, los libros publicados en el marco del Concurso, las experiencias compartidas en las que siempre aprendía algo, los amigos ganados en el camino.
Mención especial al equipo de La Crujía: Laura, María Belén, Graciela, Carolina, Andrea, Mirta… y a los pasantes por ponerle el pecho a las balas en las distintas trincheras que íbamos abriendo.
De la Dra. Cicalese que decir… solamente gracias por tenerme en su consideración para acompañarla cual Sancho Panza (prometo hacer dieta para el cierre del próximo concurso para ver si ligo otro papel).
Todo me demuestra a esta altura que soñar no cuesta nada, que concretar esos sueños cuesta mucho esfuerzo, y que ese esfuerzo, en este caso, valió la pena.