8/3/09

EL DICCIONARIO DE LA DESIGUALDAD

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"EL SISTEMA
que programa la computadora que alarma al banquero que alerta al embajador que cena con el general que emplaza al presidente que intima al ministro que amenaza al director general que humilla al gerente que grita al jefe que prepotea al empleado que desprecia al obrero que maltrata a la mujer que golpea al hijo que patea al perro".
Eduardo Galeano, "Días y noches de amor y de guerra".
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Una de las tareas más fascinantes que realizan los semiólogos es desentrañar los mecanismos mediante los cuales se logra transmitir y consolidar una ideología determinada mediante el uso del lenguaje.
Esta es una de las principales herramientas que poseen las clases dominantes para justificar su supremacía en la sociedad, siendo paradójico que las víctimas de esta operatoria lingüística se transformen en victimarios de sus pares, ya que como nos dice el maestro Galeano, siempre encontraremos alguien por debajo de nosotros sobre quien imponer la cuota de poder que nos da el sistema.
En la película Malcolm X, basado en la obra de Alex Haley y dirigida por Spike Lee, Denzel Washington interpreta a un hombre afro americano que en la década del 50 pretende vivir al ritmo de la moda: se tiñe y se alisa el pelo, pero la cárcel y la proximidad con la cultura musulmana le harán saber que es otro, otro que no sabe quien es, entonces decide no ser nadie y llamarse Malcolm X, personaje que se transforma en la contra cara de Marthin Luther King a partir de su beligerancia y agresividad en pos de la igualdad de derechos entre negros y blancos.
Es un compañero de la cárcel quien lo "educa" para poder entender, entre otras cosas, que el diccionario, aparentemente objetivo y alejado de la contaminación ideológica, es el primer enemigo de los afro americanos: la palabra negro está asociada al mal, a la muerte, la oscuridad, la noche, etc. En cambio la palabra blanco se aproxima a la idea de puro, de la paz, lo virginal, etc.
Sigamos con el diccionario para llamar a las cosas por su nombre... discriminar es tratar a las personas desigual o injustamente por alguna razón que no puedan evitar o que no sea relevante para el asunto que se trata. Por ejemplo, pagar a dos personas un sueldo distinto por el desarrollo del mismo trabajo tan sólo porque una de ellas sea mujer, negra, boliviana, o hable con un acento distinto. Hay otros tipos de discriminación injusta (debida a la religión, alguna discapacidad, la edad o a opiniones políticas).
La discriminación por causa de la raza, el color de la piel o el origen ancestral se llama racismo.
La discriminación originada en el hecho de ser un hombre o una mujer (el género) recibe el nombre de sexismo.
Generalmente la discriminación se debe a que la gente realiza juicios sobre otras personas a partir de prejuicios. Por lo general, piensan que la otra persona es automáticamente inferior por el mero hecho de pertenecer a otra raza, religión, género, etc.
Estereotipar significa asumir que todas las personas de un determinado grupo o segmento social poseen las mismas características.
En Argentina es común escuchar "a los negros no les gusta trabajar, son todos vagos", aunque muchos después tienen el decoro de aclarar "ojo que no hablo de los negros de piel sino de los negros de alma, no vas a pensar que estoy discriminando".

Sin palabras... se me terminó el diccionario.

. "Si no estáis prevenidos ante los Medios de Comunicación,
os harán amar al opresor y odiar al oprimido."
Malcom X.

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