17/4/14

IN MEMORIAN GABRIEL GARCIA MARQUEZ


Ha muerto, un poco, la palabra. Salud a un maestro que se destacó en muchos géneros, pero sobre todo en la crónica periodística.

Desde sus primeros pasos en El Heraldo y El Universal, hasta su consolidación en El Espectador sus relatos derrochan estilo y economía de recursos.

Su primer crónica se titula "El relato de un náufrago" y desde ese momento comenzó a recorrer un camino de reconocimiento y trascendencia que, a manera de agradecimiento, lo llevaría a fundar en 1994 la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano.



Un día de 1955, llegó a las oficinas de El Espectador, el marino colombiano Luis Alejandro Sepúlveda, quien había sobrevivido sólo diez días a la deriva en alta mar, tras el naufragio de un buque. Quería contar su historia. El caso le fue asignado a un "reportero raso" de nombre Gabriel García Márquez. La crónica en 14 entregas, que llevó el nombre de “Relato de un náufrago” duplicó las ventas del periódico y en 1970 fue publicado como libro.