3/8/08

JOAQUIN SABINA Y EL INDICE DE LAS CORBATAS

.

Escribe el español Joaquín Sabina en “Eclipse de Mar”:


“Hoy amor, igual que ayer, como siempre,
el diario no hablaba de ti, ni de mi…”


La pregunta que se impone, ante las palabras del poeta, es ¿de quien hablaba el diario?
Si nos atenemos a la teoría de Noam Chomsky respecto al verdadero papel de los mass media , una gran industria de relaciones públicas que busca controlar a la opinión pública para favorecer a las corporaciones y al gobierno (ver artículo completo), es lógico pensar que el diario no hablará de nosotros y sí lo hará de la gente que maneja alguna cuota de poder.
Claro que, como en toda regla, hay excepciones, que en este caso son los periódicos “populares” o amarillistas. Lamentablemente la mención que estos medios hacen del ciudadano medio solo se limita a transformar desgracias particulares en temas públicos.
Para medir la pertenencia de cualquier diario a la definición de Chomsky tenemos una herramienta muy útil: se trata del Índice de las Corbatas.
Su aplicación es muy fácil, ya que solo basta con contar la cantidad de corbatas que aparecen en las fotos del cuerpo principal de un diario cualquiera y dividirla por el total de sus páginas.
Un índice alto nos dará un número superior al 0.5, es decir que aparece una corbata cada dos páginas. Al escribir este post tomé al azar un diario cualquiera de mi archivo, ejemplar del Diario Clarín de Buenos Aires del miércoles 28 de mayo de 2008, y el resultado fue: 27 corbatas respecto a 60 páginas.
Este índice, en el caso del ejemplo da 0.45, es útil para saber no solo de quienes habla el diario, sino para entender a quienes niega, que temas no trata, o como dice Joaquín, tener presente porque el diario nunca habla de nosotros.
Los invito a escuchar el tema que inspiró este post y les recomiendo la obra de El Roto, gran dibujante y mejor editorialista, que también nos acompaña en esta entrada.

30/7/08

LA BRUJA, EL RELATO, LA AGENDA Y EL ROPERO

.
El título de este post no responde a un capítulo mas de la saga de las Crónicas de Narnia, en realidad se relaciona a una actualidad rabiosa: se trata de la disputa, entre el sector político en ejercicio de la titularidad del Ejecutivo Nacional y gran parte del sistema de medios privados de la Argentina, por establecer la agenda de temas prioritarios para la opinión pública. Es común en los países que se organizan bajo un régimen democrático de mercado que la dependencia que se establece entre los medios de comunicación y el poder político sea muy importante, a pesar de las banderas libertarias que dichos medios flamean. La pauta de publicidad oficial (simple propaganda, lejos de la premisa constitucional de difusión de los actos de gobierno) y el uso de las diversas fuentes públicas de información son los elementos más notorios de la dependencia en cuestión. En los países que se organizan políticamente a partir del régimen de partido único el control informativo es férreo por parte del gobierno, ya que los medios son, en general, un apéndice mas de la estructura burocrática. Tenemos, también, una zona gris, donde podemos mencionar a las experiencias “populistas” de Latinoamérica, donde la disputa por la agenda es mas o menos controvertida: Venezuela, Ecuador, Bolivia, Chile y en menor medida Brasil. El concepto de agenda remite a la teoría de la agenda setting effects que nació a comienzos de los '70 en los EEUU. El nacimiento de la hipótesis ocurre a partir de un estudio empírico acerca de la relación existente entre lo publicado por la prensa gráfica y las opiniones de los ciudadanos respecto a diversos temas de interés político en los períodos preelectorales. El establecimiento de la agenda muestra cómo los mass media tienen la capacidad de transferir los asuntos destacados en sus agendas de noticias hacia la agenda pública. De acuerdo a esta teoría, el establecimiento de agenda crea una relación causal entre el público y los medios de comunicación, es decir: los medios de comunicación nos proporcionan la causa (el contenido) y el público suministra el efecto (la opinión).
Estas son las hipótesis más importantes de la agenda setting:
-Los medios no le dicen a la gente cómo pensar, sino sobre qué temas hacerlo. Es decir, establece el repertorio de los asuntos, los argumentos, los problemas sobre los que habla la opinión pública. -Los medios establecen la jerarquía de importancia en que son dispuestos los temas. -Los medios retroalimentan esta jerarquización por su característica auto-referencial: la radio cita los titulares de los diarios matutinos y realiza entrevistas buscando repercusiones, la televisión en el marco de los noticieros nocturnos ofrece una síntesis del proceso.
Según esta visión, los medios de comunicación al seleccionar los temas de interés construyen representaciones de la realidad. Pero de hecho no todos los medios tienen la misma capacidad para instalar la agenda. Es decir, el mero hecho de publicar una noticia no implica que ésta se integrará a los temas de discusión del público. Enmarcada en la tradición funcionalista, la investigación llevada a cabo por la agenda setting mantiene las preferencias cuantitativas. En este caso, su preocupación es medir la capacidad de los distintos medios de instalar temas de interés. Además de las capacidades de cada medio, estas investigaciones demuestran que la capacidad para instalar una agenda temática varían según:
-Los temas: hay temas más fáciles de instalar que otros. -Las audiencias: las personas que tienen una experiencia directa sobre el tema en cuestión son menos influenciables. -La relevancia política y social del tema. -La credibilidad del medio, su impacto cuantitativo, sus fuentes de información y el contexto social.
Por eso los investigadores miden el nivel de profundidad en el que se instala cada tema. No es lo mismo que la audiencia conozca sólo superficialmente “los títulos” de un tema, que conozca sus causas, los intereses en juego y que se posicione al respecto. En los últimos años, la teoría ha evolucionado: si bien es cierto que hay una transmisión de temas u objetos, éstos tienen numerosos atributos; aquellas características que completan el cuadro que cada tema tiene en los individuos. A la vez, así como hay temas más relevantes, también hay atributos con mayor jerarquía. Cuando los mass media describen un acontecimiento, dan más importancia a ciertos atributos que a otros o mencionan algunos con más o menos frecuencia. Precisamente, en eso se basa el segundo nivel de la agenda setting: en la transmisión de esos atributos con jerarquía desde los medios de comunicación hacia la agenda pública. Las implicancias de este segundo nivel se revelan en la posibilidad de que los medios no sólo determinen sobre qué temas pensar, sino también qué y cómo pensar respecto a esos temas. Parecen lógicos, ante esta perspectiva, los esfuerzos de la Presidenta Cristina Fernandez por abordar el tema del “relato” en cuanto acto político la tenga como protagonista. En este caso “relato” no coincide con la definición de genero literario (ficción o cuento), se refiere, mas bien, a una construcción de sentido a partir de datos de la realidad. La protesta ante la construcción de la realidad a partir del relato de los mass media hizo aparición en el discurso de la presidenta a partir del conflicto con las entidades representativas de la producción agropecuaria. Un acuerdo tácito se rompió al despuntar la puja, y a los medios que desde hace rato enfrentaban al gobierno por la discrecionalidad en la distribución de la pauta de publicidad oficial se le sumaron otros que tomaron clara postura por el “campo”. El conflicto, expresado materialmente en los cortes de ruta, las marchas, carpas, discursos y declaraciones varias, ganaba también un plano simbólico: la disputa por quien fijaba la agenda, tema no menor, aparentemente, a partir de lo encarnizado del duelo discursivo en el cual ambas partes se trenzaron. Desde la tribuna o el atril el poder político interpela a la ciudadanía, mientras que los “generales mediáticos” proponen un tejido semántico fabricado a partir del discurso hegemónico con el cual editorializan desde los títulos o las imágenes: el “campo” son ciudadanos pacíficos y librepensadores que se movilizan contra el autoritarismo del gobierno, mientras que los manifestantes oficialistas son movilizados a la fuerza o por la promesa de alguna prebenda. La amenaza de elevar al Congreso Nacional el proyecto de una nueva Ley de Radiodifusión pareció ser el as en la manga del gobierno, pero el enemigo es tan grande que cantar victoria antes de tiempo no parece recomendable. Usted lect@r, aburrido supongo a esta altura del post, se preguntará por el ropero... no cansa un poco esa mirada discriminadora de los cronistas respecto al vestuario y el peinado de la Presidenta de la Nación. ¿Por qué no se ocupan con tanto esmero del ropero y el estilista del resto de los funcionarios de todos los niveles?


28/7/08

BOB DYLAN ESTA AQUI

.

"Siete reglas simples para esconderse en la vida:

Una... nunca confíes en un policía con piloto.

Dos… ten cuidado con el entusiasmo y el amor. Ambos son temporarios y se van enseguida.

Tres… si te preguntan si te preocupan los problemas del mundo, mira bien a los ojos de quien pregunta. No te volverá a preguntar.

Numero cuatro y cinco… nunca reveles tu verdadero nombre y si alguna vez te dicen que te mires a ti mismo nunca lo hagas.

Seis… nuca digas ni hagas nada que la persona frente a ti no entienda.

Siete… nunca crees nada".

La cita pertenece a un pasaje de la película "I’m Not There" ("No estoy ahí") dirigida por Todd Haynes donde seis actores dan forma a distintos pasajes de la vida del compositor y cantante Bob Dylan.La lista incluye a Marcus Carl Franklin, Ben Whishaw, Heath Ledger, Christian Bale, Richard Gere, y Cate Blanchett, que desempeñan los personajes sobre la base de Dylan, pero con diferentes nombres.
El desafió de una biopic sobre un artista que forzó permanentemente los límites que la sociedad le impuso a su carrera y los límites que las palabras le imponían a su poesía no pudo tener mejor resolución: un poema transformado en imágenes, donde las convenciones del género se vuelven difusas para el deleite del público.
La siempre polémica biografía de Bob Dylan se conjuga con la potencia de las letras de sus canciones, siempre vigentes, a pesar del tiempo transcurrido.
Les dejo el trailer original de la película, espero que la puedan disfrutar.

27/7/08

CUANDO LA PIEDRA YA NO RUEDA

.

Para citar este texto: Monzón, Francisco L. (2004) "Cuando la piedra ya no rueda", revista "Cerdos & Peces", N° 58, Buenos Aires, Argentina, Agosto de 2004. Obtenido de http://codigosbinarios.blogspot.com/2008/07/cuando-la-piedra-ya-no-rueda.html

¿Cómo saber que el amor se acabó?
Sin duda cuando ya no hay reparos para la sinceridad, cuando se dice lo que se piensa, sin medir los costos.
Correo de lectores de la revista Rolling Stones, argentina, mayo de 2004:
“¿A alguien le gusta el hip hop en Argentina? Yo creo que no. Mis viejos ni siquiera saben que existe (...) Si a todas luces se nota que a los lectores de la revista no les interesa el hip hop, ¿por qué tanta insistencia, tantas notas, tantas frases como ¨Hip hop de Hollywood a Fuerte Apache¨, cuando es evidente que eso no es cierto?”
Conrado De Lucia, Ing. White, Bahía Blanca, Bs. As.
“Espera con ilusión la revista de abril. Quería ver el homenaje que imaginaba de mi héroe: Kurt Cobain. (...) Esperaba algo más. Así que les pido por favor que no vuelvan a fallar de esa forma”.
Ricardo Dubatti, Cap. Fed.
“Soy un incansable seguidor del rock y géneros afines, pero nunca encontré en la revista notas lo suficientemente profundas y relevantes sobre música como para necesitarla. (...) El hecho de que en la última edición hayan dedicado veinte páginas a cavilar sobre como se visten los famosos, mientras que los muy buenos recitales de Jethro Tull en el Gran Rex no merecieron más que un impresentable recuadrito, habla demasiado claro del rumbo mediocre que ha tomado imprevistamente su otrora intachable publicación.”
Federico Fernández, Beccar, Bs. As.
“Yo también he sentido ese regustillo a MTV en la edición argentina de la revista. Ni hablar de la edición española o la americana: MTV al por mayor.”
Daniel Vaca Narvaja, Bs. As.
Como el portazo de aquel que se va, dejando clavada en la puerta la última puteada, esa que está cargada de verdades y que es la más dolorosa, uno a uno los lectores de la RS van dejando sentada su postura.
Nacida en 1967, en San Francisco, con el logotipo dibujado a mano y la foto de tapa robada de un afiche de una película anti-bélica que mostraba el rostro de John Lennon, la piedra echada a rodar por un par de soñadores en esos turbulentos días hace tiempo que se detuvo. Es más, hoy esta corroída y llena de musgo.
Se podría decir, en términos económicos, que la primera edición fue un fracaso: de los 40.000 ejemplares impresos en papel de diario solo se vendieron 5.000. Tiempo después Jann Wenner, su fundador y actual director, afirmaba: “A pesar de todo sabíamos que estábamos haciendo algo grande. Sabíamos que la música era lo que amalgamaba a toda una generación, la música comunicaba ideas sobre las relaciones personales, los valores sexuales, la ética política y la manera en que queríamos vivir. Recomendé a los redactores que contaran historias que los apasionaran, historias en las que creyeran”.
Hoy la ecuación está invertida: la marca RS es una más de las tantas del grupo Wenner Media, vende promedio 8.000.000 de ejemplares mensuales alrededor del mundo, pero es una cáscara vacía, nada quedo del espíritu rebelde y trasgresor que fue su marca de origen. Autores como Tom Wolfe, Hunter S. Thompson, PJ O´Rourke y tantos otros que construyeron el mito hoy quedaron en el olvido, en sus páginas ya no habitan historias de bandas de rock en giras salvajes y backstages descontrolados, almas desesperadas en busca del límite, denuncias contra las perversidades del poder en todas sus variantes, drogas para el cuerpo y canciones para el alma (o viceversa). Esa mirada cómplice al lado salvaje se apagó...De las notas corrosivas de los primeros años a los reportajes que el mismísimo Jann le realizara varias veces a su amigo Bill Clinton en la Casa Blanca el tono general de la revista fue variando bajo las premisas que los especialistas en marketing dictaban.
Según Wenner en estos días ya nadie necesita artículos de más de 7.000 palabras, la imagen le gana la pulseada a la palabra impresa, el mundo es básicamente visual y los adolescentes, principal objetivo de la publicación en la actualidad, ya no están interesados en toda esa “contracultura” que sobrevalora a dinosaurios del rock, poetas olvidados y odia a Britney Spears junto a todos las “estrellas” fabricadas por la industria del entretenimiento.
Asediado por la competencia de revistas como Blender, que se conecta mejor con los jóvenes (a los que los aullidos de Thompson sobre una Harley les parecen cosa de sus padres), Entertainment Weekly, centrada en los famosos, y por las “lad magazines”, como por ejemplo FHM o Maxim, la RS se adapta a la fórmula que parece ser la panacea del éxito para no quedar fuera de foco: cada vez menos texto, imágenes porno light, productos de marca y a la moda, tecnología de punta y algo de Eminen, o el rapper del momento, para quedar bien.
La revista que nacía como vocera de la rebelión generacional en una Norteamérica marcada a fuego por la Guerra y la experimentación psicodélica hoy se rinde ante los designios del mercado.
Al fin al cabo, una revista, como cualquier otro medio, lo que vende son lectores a las agencias de publicidad y en este plano Wenner tiene razón: todo el mundo habla de la RS, pero cada vez menos gente la lee… y sus anunciantes lo saben.

Don´t cry for me Argentina

En los 90, de la mano de estos profundos cambios en su línea editorial, las tribus rockeras de la pampa húmeda tuvieron su cuarto de hora: llegaba la edición “nacional” de la RS. A igual que en España, Checoslovaquia y Australia, los argentinos podíamos leer “made in home” las verdades del rock & roll.
El primer número vendió 65.000 ejemplares (con Charly Garcia en la tapa), colocando la revista entre las más importantes a nivel nacional, pero después se estabilizó en un promedio de 30.000 ejemplares mensuales, con los vaivenes propios de los tiempos de crisis que en los últimos años caracterizaron al mercado editorial.
No hay manual de estilo ni se pide permiso a las lujosas oficinas de Nueva York para publicar algo. Generalmente el 50 por ciento del material es de la edición original y el resto es producido localmente.
Si bien algunas notas tratan de honrar el espíritu de los primeros años, la mayoría del material impreso solo parece apostar a lo políticamente correcto: un gran despliegue fotográfico de la mano de temas intrascendentes, pero no polémicos, y que no se desarrollan en profundidad.
“El lector no es el jovencito que usa jeans raídos y toca la batería en el patio del fondo de la casa. Su edad está definida por una perspectiva actitudinal, aquellos que se sienten jóvenes más allá de la edad”, el que habla es Andrés Gomez, Gerente de Negocios del Grupo La Nación, dueño de la marca en nuestro país.
La licencia para la explotación en Argentina y parte de Latinoamérica de la mano de la empresa Publirevistas, controlada por la S. A. La Nación, nos lleva a enfrentar una paradoja cruel: el centenario diario, hoy controlado por la familia Saguier, vocero de los sectores más conservadores y reaccionarios de la sociedad argentina administra el contenido de la revista que supo ganarse su lugar en la historia precisamente por enfrentarlos.
Busines are Busienes. ¡El diario La Nación editando la revista Rolling Stone!
Bienvenidos a la realidad, game over, amigos.

19/7/08

SEMIOLOGIA DE LA VIDA COTIDIANA

.

Son comunes, en la lógica de mercantilizar la producción cultural, las listas que diarios, revistas o suplementos culturales realizan con el fin de determinar los “mejores” discos o libros de la década, del siglo o de la historia. Si bien puede ser un ejercicio entretenido armar nuestra lista “personalizada”, es difícil encontrar parámetros para medir obras, en lo general, disímiles desde el género y las condiciones de producción.
Pero si cambiamos la propuesta y la consigna pasa por determinar la obra más influyente de un período histórico determinado tal vez la tarea sea más simple… o más complicada.
Pero dejemos de lado las introducciones… ¿Cuál es el libro más importante en el espacio de la comunicación de las últimas décadas?
Mi elección pasa por “
Mitologías” de Roland Barthes (1915-1980), editado originalmente en Paris en 1957 por Editions du Seuil.

Antes de ser publicados en formato libro, los artículos de Mitologías aparecen mensualmente en los diarios Les Lettres Nouvelles y en Critique (donde solo se publicaron dos de ellos). En estos trabajos se analiza la actualidad francesa entre 1952 y 1956 a partir del abordaje de los más variados acontecimientos: una nota periodística sobre los escritores, una película o un género cinematográfico, las fotos de una revista, un juicio, un espectáculo de lucha, etc.
El objetivo de Barthes, que pareciera político antes que semiológico, pasa por correr el velo de la naturalización de los actos humanos, de sus producciones discursivas en particular y las simbólicas en general. Todo es símbolo, nos dirá este pensador que reivindica una semiología de la vida cotidiana, ya que es allí donde el material abunda, es allí donde los estereotipos se hacen fuertes, donde la costumbre transforma a lo cultural en natural.
Es así como “Mitologías” va a consolidar una nueva disciplina dentro del campo de las ciencias sociales: la semiología como crítica ideológica al tomar como objeto de estudio la mitologización moderna.
En otro contexto, Marx ya había avanzado en este terreno al afirmar que el presente siempre se viste con los ropajes de lo arcaico. El avance da la modernidad, escudada por los laureles de la ciencia, pareciera barrer con los mitos de antaño pero ante el primer descuido el proceso se reanima y toma forma una nueva mitologización.
La modernidad significó, a grandes rasgos, el triunfo de la secularización y el repliegue de la religión, pero la caída de los santos, y demás seres divinos, dió paso a la aparición de nuevos ídolos, consolidados como tal por el mecanismo más efectivo del mito: la naturalización.
La naturalización basa su efectividad en el estereotipo, mientras que el mito encuentra en el arquetipo su mejor apoyo.
La Europa de la post guerra, contexto en el cual Barthes analiza expresiones de la cultura masiva (no confundir con popular), se caracteriza por un avance significativo de la cultura norteamericana en detrimento de los usos y costumbres nacionales.
El american's style life se impone de la mano del gran avance económico de una de las potencias vencedoras en el campo de batalla, pero esa victoria militar y ese poder económico de EEUU, se proyecta y se consolida de la mano de la industria cultural. Así se imponen nuevas costumbres, nuevos modos de relacionarse con el ocio: la mujer tiene un nuevo rol social, el consumo se erige como un pilar del sistema, el consumo de “productos culturales” consolida industrias relacionadas con las comunicaciones en sus diversas plataformas, etc.
Uno de los aportes más importantes que realiza Barthes en esta obra es demostrar que la idea de mitologización o naturalización no están relacionadas a priori con el poder hegemónico, ya que en la sociedad francesa que el analiza encontramos mitos de derecha, pero también de izquierda.
Así como el discurso hegemónico pretende borrar las huellas de su dominio instalando la idea de justificación superior (delegación divina o hereditaria, por ejemplo) el proceso se repite hacia el interior de grupos políticos “progresistas” donde la vanguardia se basa en el mismo proceso para dominar a la militancia de base.
Vemos en la historia que cuando una clase social quiere acceder al poder, la burguesía por ejemplo, argumenta reclamando por su derecho a ser la protagonista de ese tiempo histórico. La revolución de 1789 sintetiza esto, el “turno” de la realeza se extinguió, surgió un nuevo sujeto histórico que de la mano de la violencia reclama el manejo del aparato estatal, para sumarlo al manejo de la estructura económica que ya dominaba hace rato.
Pero aquí encontramos una de las claves del proceso de mitologización, ya que una vez que esa clase emergente se consolida en el poder reniega de la idea del “turno histórico”, ya que esta suposición daría lugar a la posibilidad de la derrota de la burguesía y la aparición de un nuevo sujeto histórico. En su lugar aparece el concepto de “naturaleza”, y se reniega de la “historicidad”: la burguesía cuando se percató que su tiempo había llegado se llamaba “histórica”, consolidad en el aparato estatal se denomina “natural”, es decir que remite al principio de los tiempos para justificar su supremacía. Este proceso lo encontramos en todas las sociedades, pero el aporte de Barthes es novedoso desde el momento en que nos muestra lo burdo de la maniobra escondida detrás de la aparente sutiliza con que en nuestros días se construyen nuevos mitos para naturalizar el dominio de la clase hegemónica.
La estructura del libro consta de cincuenta y cuatro textos que hablan de las miserias de la sociedad capitalista en general y del sector “pequeño burgués” en particular.
El primer tema que se trata en la obra es “El mundo del catch”, en este artículo el autor señala la diferencia que existe entre la lucha y los deportes genuinos, como el tenis o el boxeo.
En el boxeo los contrincantes se pegan el uno al otro de verdad y los dos tratan de ganar la pelea. En cambio en la lucha es evidente que la pelea no es de verdad, ya que los luchadores dan varias funciones por semana, o como mínimo una a la semana, mientras que los boxeadores, por regla, tienen un combate cada tres meses.
Barthes encuentra en la palabra actuación la única manera de describir el espectáculo que brindan al público, ya que si realmente hicieran lo que representan hacer se lastimarían tanto que seria imposible mantener el ritmo laboral que implican las giras por las ciudades y pueblos de Francia.
Según el autor, no es este el problema principal que plantea el mundo del catch: el público sabe que todo es mentira. Nadie se engaña. Es por esto que Barthes afirma que la actitud del espectador de una pelea de lucha es similar a la del lector de una novela o a la del espectador de una obra de teatro.
Cuando sobre algún escenario se representa Otelo, de Shakespeare, todos saben que el actor que interpreta al personaje principal no es en realidad un general moro en la Venecia del siglo XVI. Esa persona no es Otelo, y tampoco asesina a Desdémona en la realidad.
Es así como tampoco Tito Morán, el colectivero, quiere matar a Vicente Viloni cuando en el ring de “100 % Lucha” lo castiga, tal vez movilizado por ver en el campeón todo lo que el nunca podrá ser…
Todo es cuestión de usar signos, especialmente signos que no tienen contenido real.
En este ensayo Barthes adapta las teorías de Saussure, originalmete formuladas para el lenguaje, a una manifestación de la cultura popular.
Las crónicas de bodas de las revistas de moda le sirven para plantear el modelo de felicidad burguesa: una especie de bienestar enclaustrado dominado por la tecnología aplicada al hogar que se cimenta sobre el mito de la pareja; una especie de felicidad mezquina (y egoísta) que se propaga como un virus.
En otro capítulo Barthes nos habla del nuevo modelo de Citroën que se presenta como el equivalente moderno de las grandes catedrales góticas: un objeto superlativo y místico que engolosina las conciencias de la burguesía francesa.
La astrología es la literatura del mundo pequeño burgués: determina el uso del tiempo y enfatiza las historias que pueden vivir los personajes. Los astros nunca subvierten nada, al contrario, representan el mejor argumento a favor del statu quo.
En resumen, Barthes señala que con frecuencia cometemos el error de llamar "natural" a lo que consideramos socialmente aceptable, moralmente deseable o estéticamente placentero.
En este sentido podemos afirmar que es natural comer, dormir, tener relaciones sexuales y usar el lenguaje... pero qué comemos, cuándo dormimos, cómo tenemos sexo y qué palabras usamos es algo que varía de acuerdo a la cultura o subcultura de la que formemos parte: este es el peso cultural que se trata de ocultar tras la espesa niebla de lo natural.

.

5/7/08

CLASE DIECIOCHO: LA TEORIA DE LA DEPENDENCIA

.
Paulo Freire, precursor de la educación popular

A partir del resultado de numerosas investigaciones y el desarrollo de un cuerpo teórico influenciado por diversas corrientes durante las décadas deL 60 y 70 se conforma en latinoamerica un espacio de denuncia y de prácticas concretas con la intención de generar un cambio social. A continuación se detallan sus principales influencias:

Teología de la liberación: es imposible entender este movimiento sin considerar el peso que los movientos religiosos de base tuvieron en su conformación. El cambio de enfoque que determino la Segunda Conferencia Episcopal Latinoamericana desarrollada en Medellín en 1968, que llama a la Iglesia en su conjunto a “optar por los pobres”, pronto devino en la conformación del Movimiento de Sacerdotes Tercermundistas y la consolidación de la Teología de la Liberación como un espacio progresista que podía ligar a la Iglesia Católica con los movimientos sociales de base, a pesar de la oposición del Vaticano.

• La educación popular: desarrollada en la década del 60 en Brasil a partir de las premisas de Paulo Freire, se basa en la alfabetización de los excluidos del sistema que al aprender a leer y escribir palabras hacían una relectura global del mundo. Lo primero era tomar conciencia del lugar que ocupaban en la sociedad e identificar a los responsables de esa situación. A la educación formal, que denominaban educación bancaria, los alfabetizadotes oponían la concientización: era tan importante aprender a pensar como aprender a leer. Este movimiento estuvo ligado a una importante cadena de radios educativas dependientes de la Iglesia Católica del Brasil que operaban como soporte territorial del movimiento y su lema, síntesis de su concepción pedagógica, es: reflexión y praxis.

Teoría de la dependencia: a partir de su base económica se trasladaran algunas de sus premisas al plano social, dando paso a la denuncia del imperialismo cultural.

• Teorías marxistas y neo-marxistas: desde la intención de revertir la desigualdad social a partir de cambiar las estructuras del sistema productivo, pasando por la teoría de la vanguardia leninista hasta los postulados respecto a los aparatos ideológicos del estado de Althusser.


Nuevos movimientos sociales: se generan al margen de los partidos políticos tradicionales, nucleados por cuestiones sociales, etarias o de género (jóvenes, homosexuales, desocupados, movimientos de los “sin tierra”, etc.). Lo novedoso de estos colectivos es la intención de modificar algo puntual en la esfera social de pertenencia, descartándose la lucha por el poder político.



Los principales temas abordados son los siguientes:

• El carácter ideológico del discurso que circula socialmente a partir de los mass media, tanto en el nivel nacional como internacional, utilizando la denominación de imperialismo cultural para dar cuenta de una industria cultural penetrada por modelos de vida y valores foráneos.

• La propiedad de los medios y conglomerados de medios, denunciando no solo alta concentración de la estructura y la influencia de empresas extranjeras sino, también, el escaso acceso que la población en general, y los sectores populares en particular, tenían a fijar las pautas de programación de los mass media.

• La desigual circulación de la producción de contenido audiovisual entre los países centrales y los países periféricos.

• La concentración informativa generada por las agencias de noticias y los grandes holdings multinacionales respecto al flujo de la información internacional.

• La potencialidad de aplicar en cada país políticas y estrategias de planificación estatal en el área de las comunicaciones y las industrias culturales.
.

4/7/08

CLASE DIECINUEVE: COMUNICACIÓN ALTERNATIVA Y EDUCACIÓN PARA LA COMUNICACIÓN



En paralelo al desarrollo de estas investigaciones y elaboraciones teóricas se llevan a la práctica una serie de experiencias a lo largo del continente que tratan de materializar una de las premisas de esta corriente: que la comunicación sea una instancia de diálogo y no de imposición autoritaria.

Uno de los caminos recorridos en esta búsqueda se relaciona con experiencias de comunicación alternativa. Lo alternativo se plantea desde el contenido (los temas) y también, acaso principalmente, desde la estructura de la propiedad de los medios y desde su organización (propiedad colectiva y organización horizontal).

Un sinnúmero de experiencias en distintos formatos y de distintas características que reclaman la etiqueta de “alternativas” obligan a los investigadores a elaborar una definición que permita marcar los límites de este fenómeno. Pero el propio contexto histórico donde estas experiencias se desarrollan (convulsión social, represión legal y para-legal) impiden llegar a un consenso respecto a dichos límites, influyendo sin duda en la mirada de cada intelectual su postura personal, su compromiso con la problemática y su grado de militancia.

Como muestra de esto último transcribimos a continuación dos definiciones:

Diremos que es alternativo todo medio que, en un contexto caracterizado por la existencia de sectores privilegiados que detentan el poder político, económico y cultural (en las distintas situaciones posibles desde el sistema de partido único y economía estatizada hasta regimenes capitalistas de democracia parlamentaria y las dictaduras militares) implica una opción ante el discurso dominante”.[1]

Proponemos la expresión comunicación alternativa para aquellas relaciones dialógicas de transmisión de imágenes y signos que estén insertas en una praxis trasformadora de la estructura social en tanto totalidad”.[2]

Así de tajante será la distancia entre una mirada y otra: solo es alternativa la práctica enmarcada en un proyecto revolucionario o son alternativos los medios que se plantean como oposición a los mass media tradicionales o como opción al discurso dominante.

En líneas generales, la mayoría de las experiencias de comunicación alternativa de nuestro continente nacieron a la sombra de luchas populares (activas o de resistencia), y por ese motivo muchas se apagaron con ellas.

Luego de varias décadas de experiencia, este fenómeno sigue con protagonismo en el campo de la comunicación en nuestro continente, tal vez por que siempre hay motivos para luchar, agiornando las prácticas y los formatos a partir de las enseñanzas del pasado y de las nuevas herramientas tecnológicas.

Por otro lado encontramos la tarea de promotores, influenciados por la teoría de Paulo Freire y la Teología de la Liberación, que desde instancias informales promueven la lectura crítica de los mensajes elaborados desde la cultura de masas a partir del trabajo con grupos.[3]

Básicamente la lectura crítica propone las siguientes etapas:

• Enunciación de los valores del grupo: a partir del contacto con un discurso mediático se analizan las coincidencias y las divergencias entre los valores del grupo y los valores explícitos del producto cultural en cuestión.

• Problematización temática: a partir de las características de cada grupo se presenta un producto cultural para promover el debate y definir o caracterizar la mirada de los medios respecto al tema trabajado.

• Estudio de la comunicación como producto: se hace foco en una producción determinada se analiza la organización del discurso o programa (estructura), las técnicas utilizadas para elaborarlo (el lenguaje) y el o los mensajes hechos públicos (explícitos o implícitos), para lo que se usa las dinámicas de los puntos anteriores.

• Estudio de la comunicación como proceso: se analiza la producción y circulación de la información (agencias de noticias y medios tradicionales), comparando el abordaje que distintos medios realizan del mismo tema y haciendo explicita la vinculación comercial que existe entre las propias empresas de comunicación (grupos o holdings mediáticos) y otras empresas de la economía formal que generalmente, a partir del auspicio o del anuncio comercial, condicionan la línea editorial de los primeros, cuando no son partes de un mismo grupo junto a ellos.

Acompañando estas instancias de comunicación alternativa y lectura critica encontramos, también, una serie de acciones que sirven para delinear las características de esta teoría:

• La Conferencia Intergubernamental sobre Políticas de Comunicación en América Latina y el Caribe, organizada por la UNESCO en Costa Rica durante 1976, promueve el establecimiento y la consolidación de políticas nacionales de comunicación y cultura. A partir de la oposición de los medios privados, representados por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y de la inestabilidad política de una región castigada por gobiernos de facto, las propuestas de la conferencia, apoyadas por casi todos los delegados de los países participantes, nunca pudieron ser aplicadas. A pesar de esta falencia, el salto en calidad del debate fue muy importante: la comunicación se deja de pensar como un recurso más del mercado y pasa a ser considerada como un derecho social, que debe ser garantizado por el estado en las instancias de acceso y participación.

• En la misma línea, encontramos la intención de establecer un Nuevo Orden Internacional de la Información y la Comunicación (NOMIC). A partir de las premisas de la teoría de la dependencia y luego del debate en distintas instancias multilaterales, una de ellas la conferencia de Costa Rica, se promueve revertir la dependencia informativa del tercer mundo respecto al primero. Con la intención de promover este debate se forma la Comisión McBride, que en 1980 hace público en Belgrado un informe conocido bajo el título “Un solo mundo, voces múltiples”.








Referencias:
[1] Comunicación alternativa y cambio social. Simpson Grinberg, Máximo. Premia Editora. México. 1986.
[2] Para una definición alternativa de la comunicación. Graciano, Margarita. Revista ININCO, N° 1. Caracas. 1980.
[3] Algunas preguntas disparadoras con las cuales entrenarse en la lectura crítica de los discursos mediáticos: ¿Quién es el emisor del mensaje? ¿Qué intereses económicos y políticos tiene? ¿Qué posición tiene sobre el tema difundido? ¿Se presenta como un emisor “objetivo” o aclara abiertamente su posición al respecto? ¿Qué valores sociales, abierta o solapadamente, se refuerzan? ¿A que receptor esta interpelando el mensaje? ¿Con que intención? ¿Qué tipos de recursos técnicos utiliza el emisor para elaborar el mensaje? ¿Inciden estos recursos en el sentido del mensaje?
.

CLASE VEINTE: APORTES DESDE LATINOAMERICA



En la década del 80 comienza en la región un proceso de reinstauración de gobiernos democráticos. El pasado reciente, de la mano de gobiernos militares apoyados por los EE.UU., dejaba un saldo muy negativo: alto endeudamiento externo que condicionaba la autonomía democrática y violaciones sistemáticas de los derechos humanos y sociales.

En este contexto surgen en América Latina nuevos paradigmas que dejaban atrás las premisas del imperialismo cultural. Comienza así, una época de nuevos aportes y rupturas respecto a los desarrollos teóricos y a las investigaciones de campo realizadas hasta ese momento.

El español, residente en Colombia desde 1963, Jesús Martín Barbero (1937) publica en 1987 “De los medios a las mediaciones”, donde cuestiona el concepto de audiencias pasivas que redundan en sujetos sometidos gracias a la dominación ideológica que imponen los mass media y promueve mirar el otro lado del proceso de la comunicación, llamado recepción, conformado por las resistencias y las variadas formas de apropiación de los contenidos de los medios. La comunicación se hace así cuestión de cultura, que exige revisar todo ese proceso "massmediador" desde el lado de la recepción, del reconocimiento y la apropiación.

“(…) algunos comenzamos a sospechar de aquella imagen del proceso comunicacional en la que no cabían más figuras que las artimañas del dominador, en la que todo transcurría entre unos emisores dominantes y unos receptores dominados sin el menor indicio de seducción o resistencia, y en la que por la estructura del mensaje no atravesaban los conflictos ni las contradicciones y mucho menos las luchas. (…) todo lo que del modo en que las gentes producen el sentido de su vida, del modo en que se comunican y usan los medios, no cabía en el esquema”. [1] 

En esta nueva etapa se pasa de la denuncia del contenido ideológico de los mensajes y la propiedad de los medios a poner el acento en la recepción y los usos que las audiencias hacen de los medios.

Para dar cuenta de esta trama de sentido Barbero utiliza el concepto “mediaciones”, que describe como las matrices culturales desde las que se reciben los mensajes de la industria cultural, pero también son las tramas con las que los mass media construyen sus mensajes e interpelan a las audiencias. En este proceso las culturas populares se reconocen, construyen su identidad y le dan sentido al mundo.

Como ejemplo de este dispositivo simbólico se menciona al éxito que las telenovelas tienen en Latinoamérica y el caribe. Barbero afirma que los sectores populares se reconocen en las experiencias narradas, donde encuentran reflejadas en parte su cotidianeidad, los valores familiares y sociales que les son propios, y donde se hacen presentes elementos temáticos como la memoria y la identidad.




Asimismo, en 1989 el argentino, residente en México a partir de un exilio político, Néstor García Canclini (1939) publica “Culturas Híbridas”, dando un nuevo impulso a este nuevo corpus teórico y metodológico de los estudios latinoamericanos en comunicación y cultura.

“Así como no funciona la oposición abrupta entre lo tradicional y lo moderno, tampoco lo culto, lo popular y lo masivo están donde nos habituamos a encontrarlos. Es necesario reconstruir esa división en tres pisos, esa concepción hojaldrada del mundo de la cultura, y averiguar si su hibridación puede leerse con las herramientas de las disciplinas que los estudian por separado. Necesitamos ciencias sociales nómadas, capaces de circular por las escaleras que comunican esos pisos”. [2] 

En esta obra se describe a América Latina como un continente hecho de cruces y mestizajes y que sólo se podrá comprender su cultura dando cuenta de su carácter híbrido, donde lo tradicional y lo moderno, pero también lo culto, lo popular y lo masivo, se entrecruzan y se mezclan.

García Canclini afirma que es en la cultura donde los conflictos se hacen evidentes, ya que es el espacio donde las culturas subordinadas aceptan la dominación y las desigualdades; pero donde pueden elaborar estrategias de resistencia o negociación con la cultura hegemónica.

Al mezclar distintos bienes y símbolos culturales, las culturas subordinadas construyen su identidad, en las fronteras de lo tradicional y lo moderno, pero también de lo masivo, lo culto y lo popular.

El concepto “hibridación” marca un camino alternativo al que predomino en América Latina para entender los procesos comunicacionales y culturales.

El nuevo aporte conceptual afirma que lo moderno, que es vehiculizado por el sistema educativo, no sustituye completamente a lo tradicional, lo autóctono (ya sea indígena o criollo), así como tampoco lo masivo disuelve completamente lo popular o sustituye lo culto.

Por eso es necesario revisar las concepciones clásicas que explican el funcionamiento cultural, ya que en ese juego de préstamos recíprocos lo masivo, que atraviesa lo popular, no termina necesariamente subordinándolo, como tampoco lo popular o lo culto están incontaminados y resistiendo con éxito los embates de los mass media.







Referencias:
[1] De los medios a las mediaciones. Barbero, Jesús Martín. Editorial Gustavo Gili. Barcelona. 1991.
[2] Culturas híbridas. García Canclini, Nestor. Editorial Grijalbo. México. 1989.

30/5/08

LAS PATAS DE LA MENTIRA

.



En el dabate entre objetividad periodística (postura defendida solamente por algunos medios), periodismo politizado y manipulación se llenaron de tinta muchas hojas que el viento se llevo.

Pero siempre se puede escribir un nuevo capítulo...

Al escenario siempre polémico que nos brinda la invasión a Irak por parte de los EEUU se agrega un nuevo episodio escandaloso.

Scott McClellan fue asesor y vocero de la Casa Blanca y participó de la "mesa chica" en donde se tomaban las desiciones políticas importantes desde que George W. Bush (h) era gorbernador de Texas.

Mentiras, manipulación, periodistas cómplices... no es una sinopsis de la película Wag the Dog (retitulada "Mentiras que matan" en Argentina), se trata de las principales denuncias que McClellan hace públicas en el libro "Lo que pasó dentro de la Casa Blanca de Bush y la cultura del engaño en Washington" que este fin de semana se publica en los EEUU.

Lo que era un secreto a voces se confirma en los dichos de uno de los protagonistas principales de este affair que ya costo la vida de decenas de miles de personas: Bush mintió para invadir Irak y los principales medios periodísticos de los EEUU fueron cómplices en la mentira, ya sea por acción o por omisión.

Como diría mi esposa, que es abogada: a confesión de partes, relevo de pruebas... Les dejo el enlace de la nota completa en el diario La Nación de Buenos Aires.
PD: la imagen que acompaña este post corresponde a Brit Hume, uno de los presentadores de noticias de Fox News Channel, tal vez uno de los medios mas representativos de la manipulación informativa.

23/4/08

LA TRIBU DE TU CALLE

.
FM La Tribu responde a las características de un medio alternativo de comunicación.
En su página web se presenta como una radio alternativa. Su historia nace en los pasillos de la carrera de comunicación social de la Universidad de Buenos Aires y su actualidad se ramifica en actividades que exceden el formato radial, transformándose en un colectivo que gana protagonismo en el campo social. En estos tiempos convulsionados, donde el debate sobre el rol de los mass media, sus funciones y responsabilidades ganó el centro de la escena, comparto con ustedes esta comunicación del departamento de prensa de la radio.

OJALÁ
(SOBRE LA LEY DE RADIODIFUSIÓN Y SUS DEBATES)
Los 21 puntos por una Ley de radiodifusión para la democracia proponen un conjunto de principios para elaborar un marco legal que permita y promueva el ejercicio efectivo del derecho humano a la comunicación. Un marco legal que evite la concentración de la propiedad, que obligue a la transparencia en la composición accionaria de las empresas de medios, que garantice frecuencias y condiciones de viabilidad a los medios de comunicación no comerciales, que transforme a los medios públicos en espacios de acceso universal a la cultura, el entretenimiento y la participación ciudadana, que haga que la publicidad esté diferenciada de los contenidos, que cree la figura del defensor del público, que garantice las condiciones indispensables para el ejercicio de la libertad de expresión controlando los mecanismos de censura directa e indirecta.
En estos años, medios de comunicación comunitarios, sindicatos de trabajadores de prensa, universidades, organismos de derechos humanos hicimos campañas, conferencias, jornadas, para instalar la necesidad de discutir la reforma de la ley de radiodifusión.
Y ahora sucedió. La Ley de Radiodifusión está en la agenda que se ve, se lee y se escucha en los medios. La reforma de la ley de radiodifusión estaba en la agenda de muchos desde hace mucho tiempo: de los legisladores, de los funcionarios, de los entes de aplicación, de las organizaciones sociales, de las empresas periodísticas, de las universidades, de las cooperativas, de las asociaciones civiles sin fines de lucro, de las asociaciones de radiodifusores privados. Pero esta semana pasó a ser contenido a tratar por las empresas periodísticas porque todo indica que existe la voluntad política del Poder Ejecutivo de elaborar un proyecto de ley de radiodifusión para que sea tratado en el Parlamento.
Pregunta: ¿Por qué ahora?
¿Por qué en los últimos días el Poder Ejecutivo llegó a la conclusión de que no es bueno para la democracia que pocas empresas periodísticas manejen grandes medios de comunicación y que esas empresas además sean dueñas o accionarias de otras empresas que no tienen que ver con la comunicación, la información o el entretenimiento sino con otras ramas de la economía como las telecomunicaciones, la fabricación de papel, los pools de soja?
Respuesta: Dicen que por la cobertura que hizo el Grupo del conflicto del campo.
Re- pregunta: ¿Y por qué el Grupo hizo la cobertura que hizo del conflicto del campo?
¿Porque les caen bien los chacareros?, ¿Porque las fotos de caceroleros quedan bien en la tapa? ¿Porque tiene muchos amigos en el campo y el suplemento Rural del Grupo es un éxito de ventas?, ¿Para negociar algo? ¿Algo como el triple play? ¿Algo como qué pasará con el pedido de extracción compulsiva de ADN a los hijos adoptivos de la dueña del Grupo? ¿O qué pasará con la contaminación del río Baradero?
¿Por qué el Grupo hizo la cobertura que hizo del conflicto del campo?
Conclusión: Para entender lo que se nos presenta como información, tenemos que conocer el lobby que se nos oculta.
Hoy para no dejarte engañar por los diarios, tenés que ser experto en lobbys. Tenés que conocer lo que nadie conoce, salvo unos pocos que andan por los pasillos de casas de gobierno, cámaras empresarias, redacciones, restaurantes de Puerto Madero. Si no conocés el lobby hasta te podés creer que cuando el Grupo denuncia a un funcionario por corrupto es porque le interesa la transparencia en el ejercicio de la función pública.
Cuestión que la Presidenta se enojó con el Grupo porque el Grupo se pasó del nivel tolerable de información procesada por lobby y ahora tendremos una nueva ley de radiodifusión.
Es una buena noticia. Una lástima que la Presidenta no se haya enojado antes con el Grupo, porque a lo mejor hubiera podido convencer a sus compañeros del gobierno anterior de que no le prorrogaran las licencias al canal de televisión y a las radios del Grupo y de que no permitieran que el Grupo armara un monopolio con la televisión por cable. A lo mejor, podría haber convencido a sus compañeros en el gobierno de que los más de 300 millones de pesos de la publicidad oficial de 2007 los repartieran más equitativamente.
La ley de radiodifusión no es un asunto para dejar en manos de los lobbystas, ni de las cámaras empresarias, ni de los periodistas.
¿Viste que en Londres hay un lugar, Speaker's Corner, en donde cualquiera se para en una especie de banquito y dice lo que piensa? Bueno, la ley de radiodifusión vendría a ser lo que organiza el uso del banquito: quién tiene un banquito chiquito, quién uno grande, quién habla a los gritos, quién con un megáfono, quién se puede comprar unos parlantes enormes, durante cuánto tiempo se puede hablar antes de cederle el lugar a otro e incluso en cuantas esquinas se pueden poner banquitos.
Pero no sólo la ley de radiodifusión organiza el funcionamiento de los medios de comunicación en un país. Hay otras cosas, también muy importantes. Por ejemplo: la distribución de la publicidad oficial, las normas impositivas (y sobre todo por estas tierras, la exención del pago de cierto tipo de impuestos), el precio del papel para imprimir periódicos (que repercute en el precio al que los periódicos se venden), el cobro o no de los gravámenes y las multas, el cumplimiento o no de cuestiones como el soterramiento del tendido de cables de la televisión paga, la sanción de leyes que benefician a los grupos económicos como la Ley de Bienes Culturales que los salvó de la aplicación de la Ley de Quiebras.
La ley de radiodifusión, su reglamentación, otras leyes y disposiciones económicas o técnicas y la aplicación que de todo eso hace el Estado distribuyen el poder de contar lo que nos pasa todos los días.
Distribuyen el poder de crear cultura, distribuyen el poder de acceder a ella.
Reparten los beneficios de la revolución de las comunicaciones.
Organizan algo que ahora se llama "infoesfera", ese mar sin fronteras a la vista en el que trascurren nuestras prácticas culturales, políticas, recreativas, deportivas, económicas.
Reparten el poder de construir explicaciones para los conflictos del presente y de dar ideas para el armado del futuro.
Y también establecen que los que nos subimos al banquito en la plaza pública tenemos alguna responsabilidad sobre lo que decimos y cómo lo decimos.
Segundo tema en la agenda de los medios esta semana: el observatorio de medios que funciona en la órbita del INADI y las observaciones sobre la cobertura de la cuestión del campo que hizo la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
Apelar a la "libertad de expresión" para cuestionar la existencia de un Observatorio de Medios es absurdo. El argumento sería algo así como que "para defender la libertad de expresión queda prohibida cualquier manifestación de opinión sobre el contenido de los medios de comunicación." Podríamos prohibir la crítica literaria para defender a la literatura. O cerrar Bromatología para defender a la gastronomía de la ciudad de Buenos Aires.
"Claro", dirán los paladines de la libertad de expresión, "el problema es que no podemos confiar en que no se convierta en un instrumento de presión y control y, nosotros, los paladines de la libertad de expresión no aceptamos controles ni presiones". ¿Y no es "presión y control" cuando un secretario de estado llama por teléfono para pedirle al paladín de la libertad de expresión que publique una noticia o que no la publique? ¿Y no es "presión y control" cuando se "opera" una tapa?
¿Por qué hay un tipo de "control" sobre la prensa que está dentro de lo tolerable, de los gajes del oficio, de la rutina, de lo habitual, de lo no discutido?
¿No será que lo que les molesta de un Observatorio no es que "observe" sino que sus observaciones sean públicas?
¿No será que lo que les preocupa no son las "observaciones" que el Observatorio pueda hacer sino que esas "observaciones" tengan algún, por pequeño que sea, consenso en los consumidores, lectores, televidentes, oyentes?
¿Será que tienen algún temor de que esto de discutir los contenidos de los medios se ponga de moda?
Que empecemos por la cobertura del conflicto del campo y terminemos en la cobertura de la dictadura militar, que empecemos por las cacerolas en Plaza de Mayo y terminemos discutiendo qué entretenimiento nos ponen para que miremos, que empecemos por las palabras de una movilera y terminemos por querer saber quién es el que usa cada pedacito del espectro radioeléctrico (que, recordemos, es un patrimonio de la humanidad administrado por los Estados) y por cuánto tiempo le toca.
¿Será que no les gusta la idea de que diputados y senadores nos digan que sí, que ahora nos toca opinar sobre los medios, que ahora nos toca tener muchos banquitos, que ahora nos toca saber qué es noticia y qué es propaganda, que ahora nos toca poder distinguir informaciones de lobbys sin tener que hacer un curso intensivo de lectura entre líneas?
Ojalá los poderes de la nación transformen el enojo con el Grupo en la posibilidad de tener un sistema de medios que considere que la comunicación es un derecho humano y no un terreno para hacer grandes negocios.
Ojalá levanten su mano para que tengamos unos medios de comunicación que hagan con transparencia los negocios que quieren hacer, otros medios de comunicación que hagan que las comunidades vivan mejor, otros que ayuden a que las y los argentinos accedan a la cultura y sean ciudadanos activos. Ojalá lo hagan.
Y si no lo hacen, todos los que creemos que la comunicación es algo demasiado importante para nuestra vida política, artística, cultural y económica como para dejarla en manos de unos Grupos y de unos cuantos funcionarios influenciados por el lobby nos decepcionaremos una vez más, y después seguiremos.
Seguiremos poniendo nuestros banquitos en todas las esquinas que podamos.
Seguiremos diciendo que, para empezar esta discusión independientemente de los enojos circunstanciales, habría que preguntarse si es posible que un sistema organizado exclusivamente en base al lucro y a la acumulación permita consolidar la democracia, la igualdad, la justicia y la libertad.
Habría que preguntarse si una ley puede contemplar equitativamente los intereses de los que quieren acumular poder ecónomico y político y los intereses de quienes quieren distribuirlo.
Y, obviamente, la pregunta no se reduce al ámbito de los medios de comunicación.

COLECTIVO LA TRIBU / ABRIL DE 2008

11/4/08

INDYMEDIA: UNA RED MUNDIAL DE CONTRA INFORMACION


En 1999 se reunía en la ciudad de Seattle, EEUU, la “Ronda del Milenio” de la OMC (Organización Mundial de Comercio). Luego de una década de reinado de las políticas neoliberales en la mayoría de los países de occidente un número importante de organizaciones sociales deciden reunirse en un gran acto el 30 de Noviembre, fecha de inauguración de la Ronda, con la intención de expresar su repudio a las políticas de ajuste en las calles de Seattle.

La concurrencia de la contra cumbre, con representantes de más de 100 países, desborda todas las estimaciones previas y el 30-11 más de 50000 personas logran paralizar el centro de la ciudad. Las autoridades y la mayoría de los delegados de la OMC quedan bloqueados en sus hoteles, por lo que la inauguración oficial tiene que ser suspendida y el desarrollo de la cumbre corre serio peligro.

Las fuerzas policiales tardan en reaccionar, y la salida que encuentran es desatar una feroz represión contra los manifestantes, que hasta ese momento, tenían una actitud pacífica.Una síntesis de la postura de los movimientos antiglobalización la podemos encontrar en la frase: "No estamos contra el comercio internacional (trade); estamos a favor de un comercio justo (fair trade) y en contra del llamado libre comercio (free trade)".

La batalla en las calles de Seattle se conoció como el N-30, y no solamente fue un bautismo de fuego para muchos jóvenes militantes que comprendieron que el poder solo respondería a los reclamos con violencia, sino que implicó un llamado de atención respecto a otra batalla, tan importante como la callejera. Me refiero a la batalla que se desarrollaba en el terreno de la opinión pública: las principales cadenas de radio y TV, amén de los diarios más importantes de cobertura nacional (que son los que fijan la agenda) tomaron partido por la OMC, retratando a los manifestantes como potenciales insurgentes que podrían poner e jaque al intercambio comercial internacional y al sistema institucional de los EEUU.

En general, la falla de la cobertura mediática se originó al ignorar una de las premisas básicas del periodismo: publicar los puntos de vista de todos los actores comprometidos en los acontecimientos narrados.

Si bien el abanico de organizaciones reunidas en Seattle dio lugar a un nuevo colectivo, heterogéneo y variopinto, que buscaría definir su idiosincrasia en nuevas manifestaciones antiglobalización (protestas contra el ALCA en Quebec, la Unión Europea en Goteborg, el BM en Barcelona y el G8 en Génova) es en el Foro Social Mundial de Porto Alegre, Brasil, en 2001 donde se comienza a discutir de manera orgánica como construir una alternativa al sistema capitalista, los partidos políticos que lo representan y los organismo multinacionales que lo administran a nivel global.

Entre las alternativas que se consolidaron desde el N-30 encontramos un colectivo formado por hackers y comunicadores que se plantearon ser una “alternativa comunicativa al imperio de los grandes Mass Media”.

Se trata de la red Indymedia, un portal de contra-información que sube a la red noticias relacionadas con la política, la cultura, la economía y los avatares de los movimientos sociales. Nacido originalmente en Seattle, con fines organizativos de cara al N-30 y para contrarrestar la versión de los medios tradicionales, en poco tiempo este modelo de publicación libre (acceso abierto para subir noticias o crónicas) que genera una gran interacción entre sus usuarios, pronto se extendió por todo el mundo, incluyendo una versión argentina.

Esta es solo una parte de la historia, ahora los dejo para que ustedes vayan construyendo su propia historia mientras navegan entre noticias que seguramente no verán en la tapa de ningún diario…En los próximos post voy a profundizar la temática de la comunicación alternativa, tanto en el plano académico como práctico, tratando de reflejar su vigencia a partir del maridaje con las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

.

25/3/08

RODOLFO WALSH Y LA SATISFACCION ETICA DE UN ACTO DE LIBERTAD

.

"Nuestras clases dominantes han procurado siempre
que los trabajadores no tengan historia,
no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires.
Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores:
la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan.
La historia parece así como propiedad privada
cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas."
Rodolfo Walsh

Todos los 24 de marzo duelen. Duelen por los dolores que sufrieron las víctimas de la violencia que supo engendrar nuestra sociedad, por los muertos que regaron la tierra con su sangre, duelen por la silla vacía que dejaron los que no están. Duele el almanaque en marzo, ya que el 25 recordamos el asesinato de uno de los militantes más lúcidos que tuvo el campo popular en nuestro país. Rodolfo Walsh (1927-1977) fue periodista, escritor, traductor, asesor de colecciones y especialista en criptografía. Pero seguramente a Rodolfo Walsh le gustaría ser recordado ante todo como militante. Perteneció al Movimiento Montonero, siendo uno de los más críticos con su conducción. Diseño y participó en varias de las experiencias más importantes de comunicación alternativa de nuestro continente y publicó investigaciones periodísticas que se anticiparon, respecto al género, a lo que años después se conoció en EE.UU. como “non fiction”. Sus libros (Variaciones en rojo, Diez cuentos policiales argentinos, Operación Masacre, Los oficios terrestres, Un kilo de oro, Caso Satanowsky y ¿Quién mató a Rosendo?) son de lectura obligatoria en las facultades argentinas, de letras y de periodismo, y su figura esta presente como un faro que ofrece el rumbo para todos los que día a día trabajan por un periodismo comprometido y riguroso.
El 24 de marzo de 1975, a un año del golpe que derrocó a Isabel Perón, Walsh escribe, desde la clandestinidad, una carta abierta donde denuncia las atrocidades cometidas por la Junta Militar, no solo en el plano represivo, sino también en el social y el económico.
Esta carta fue enviada a varias personalidades de nuestro medio y a la mayoría de los medios de comunicación. Ningún editor se atrevió a publicarla, pero alguno seguramente difundió su contenido entre los responsables del gobierno de facto.
Hace 31 años, un 25 de marzo, un grupo de tares de la Escuela de Mecánica de la Armada lo asesina en el barrio porteño de San Cristóbal cuando continuaba con la tarea de despacha por correo las copias de su carta a la Junta Militar. Su cuerpo sigue sin aparecer, pero su voz cada vez es más potente.
Recuerdan su nombre espacios en universidades, varias plazas en el país, una placa en la esquina donde lo mataron y hasta una agencia de noticias alternativa.
A continuación les dejo la reproducción completa, con las notas al pie, de la “Carta Abierta a la Junta Militar”. Lo alarmante, y que nos interpela como sociedad, es que después de 25 años de la salida del gobierno de facto muchas de las denuncias de Walsh siguen sin encontrar soluciones.

Carta Abierta a la Junta Militar

[+/-]
1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años. El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades. El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron. Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo. Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina. 2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror. Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio (1). Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados. De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda una ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras. La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el "submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas (2). Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerrilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido. 3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga. Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras. Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos. Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia, incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de "cuenta-cadáveres" que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam. El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos (3). Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento. Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor (4). El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno. 4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas (5). Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, "con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles" según su autopsia. Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron (6). Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora. En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces de atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea (7), sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de distintos signos" ni el árbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte (8). La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay (9). La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas. Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de "Prensa Libre" Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales. A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal" (10). 5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada. En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar (11), resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales. Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9% (12) prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron (13). Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización". Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subterráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe. Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más afortunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia. Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar. 6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S. Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete. Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos" (14). El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de los corruptos". Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideología que amenaza al ser nacional. Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas. Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles".
Rodolfo Walsh. - C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.

Referencias: (1) Desde enero de 1977 la Junta empezó a publicar nóminas incompletas de nuevos detenidos y de "liberados" que en su mayoría no son tales sino procesados que dejan de estar a su disposición pero siguen presos. Los nombres de millares de prisioneros son aún secreto militar y las condiciones para su tortura y posterior fusilamiento permanecen intactas. (2) El dirigente peronista Jorge Lizaso fue despellejado en vida, el ex diputado radical Mario Amaya muerto a palos, el ex diputado Muñiz Barreto desnucado de un golpe. Testimonio de una sobreviviente: "Picana en Ios brazos, las manos, los muslos, cerca de la boca cada vez que lloraba o rezaba... Cada veinte minutos abrían la puerta y me decían que me iban hacer fiambre con la máquina de sierra que se escuchaba". (3) "Cadena Informativa", mensaje Nro. 4, febrero de 1977. (4) Una versión exacta aparece en esta carta de los presos en la Cárcel de Encausados al obispo de Córdoba, monseñor Primatesta: "El 17 de mayo son retirados con el engaño de ir a la enfermería seis compañeros que luego son fusilados. Se trata de Miguel Angel Mosse, José Svagusa, Diana Fidelman, Luis Verón, Ricardo Yung y Eduardo Hernández, de cuya muerte en un intento de fuga informó el Tercer Cuerpo de Ejército. El 29 de mayo son retirados José Pucheta y Carlos Sgadurra. Este último había sido castigado al punto de que no se podía mantener en pie sufriendo varias fracturas de miembros. Luego aparecen también fusilados en un intento de fuga".
(5) En los primeros 15 días de gobierno militar aparecieron 63 cadáveres, según los diarios. Una proyección anual da la cifra de 1500. La presunción de que puede ascender al doble se funda en que desde enero de 1976 la información periodística era incompleta y en el aumento global de la represión después del golpe. Una estimación global verosímil de las muertes producidas por la Junta es la siguiente. Muertos en combate: 600. Fusilados: 1.300. Ejecutados en secreto: 2.000. Varios: 100. Total: 4.000. (6) Carta de Isaías Zanotti, difundida por ANCLA, Agencia Clandestina de Noticias. (7) "Programa" dirigido entre julio y diciembre de 1976 por el brigadier Mariani, jefe de la Primera Brigada Aérea del Palomar. Se usaron transportes Fokker F-27. (8) El canciller vicealmirante Guzzeti en reportaje publicado por "La Opinión" el 3-10-76 admitió que "el terrorismo de derecha no es tal" sino "un anticuerpo". (9) El general Prats, último ministro de Ejército del presidente Allende, muerto por una bomba en setiembre de 1974. Los ex parlamentarios uruguayos Michelini y Gutiérrez Ruiz aparecieron acribillados el 2-5-76. El cadáver del general Torres, ex presidente de Bolivia, apareció el 2-6-76, después que el ministro del Interior y ex jefe de Policía de Isabel Martínez, general Harguindeguy, lo acusó de "simular" su secuestro. (10) Teniente Coronel Hugo Ildebrando Pascarelli según "La Razón" del 12-6-76. Jefe del Grupo I de Artillería de Ciudadela. Pascarelli es el presunto responsable de 33 fusilamientos entre el 5 de enero y el 3 de febrero de 1977. (11) Unión de Bancos Suizos, dato correspondiente a junio de 1976. Después la situación se agravó aún más. (12) Diario "Clarín" (13) Entre los dirigentes nacionales secuestrados se cuentan Mario Aguirre de ATE, Jorge Di Pasquale de Farmacia, Oscar Smith de Luz y Fuerza. Los secuestros y asesinatos de delegados han sido particularmente graves en metalúrgicos y navales. (14) Prensa Libre, 16-12-76

Rodolfo Walsh, C. I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977