10/5/09

POLITICA, MENTIRA Y MANIPULACION

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La mentira constituye en elemento importantísimo en todos los niveles de la comunicación humana, a veces es explícita y en otras ocasiones opera a partir de la omisión de la verdad. Sin importar el formato, su protagonismo es evidente.
¿Nos podemos imaginar esclavos de la verdad en los distintos ámbitos de interacción social en los que nos movemos? Aunque no suene políticamente correcto, hay que decirlo con todas las letras... decir siempre la verdad nos puede condenar al ostracismo.
En el plano político y comunicacional este axioma cobra ribetes alarmantes ya que a partir de la mentira se puede manipular el consenso social.
Les dejo dos citas para reflexionar sobre el tema:
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"El ejemplo más simple de manipulación de la información es la mentira. Proporcionando a B falsas informaciones acerca de hechos que son relevantes para sus opciones, A puede controlar ocultamente a B induciéndolo a una cierta conducta, mientras que B, tomando las informaciones por verdaderas, cree optar libremente. La importancia de la mentira en política, así como su eficacia con fines de manipulación, esto es, para conseguir el consenso del público o de otros actores políticos, han sido puestas de relieve y argumentadas por muchos pensadores políticos clásicos, como Platón y Maquiavelo".

Bobbio, Norberto; Matteucci, Nicola y Pasquino, Gianfranco. "Diccionario de política". Siglo XXI, México, 10º edición, 1997.
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"Hay en la concepción maquiavélica una fuerte convicción de que los hombres se dejan guiar más fácilmente por lo aparente que por lo real y, en consecuencia, su teoría política se escora hacia una definición de la práctica como una suerte de ilusionismo de apariencias, que resultan ser el objetivo del empleo de ciertos recursos técnicos. Ideas como la de que el Príncipe debería escapar a la mala reputación, cuando esto es posible, pero no necesariamente evitar el vicio que le da origen; la de que cuando la violencia es necesaria, debe administrarse de un solo golpe y los beneficios deben ser otorgados de una manera gradual, lo que crea una imagen de benignidad; la de que el gobernante debe evitar el odio y el desprecio de sus súbditos, etc., son ejemplos de otros tantos recursos técnicos tendentes a crear una apariencia beneficiosa a los intereses del manipulador. Astucia, cinismo y una cierta ansia depredadora se aúnan en la figura del zorro, cuya estrategia ante el poder aplastante de circunstancias adversas, ante ese mundo que a cada instante amenaza con aniquilarle, solo puede ser una mezcla de fuerza, fraude, violencia y engaño capaz de ofrecer una imagen adecuada que asegure su posición. Parece que en esta visión de la política lo único que preocupa es el punto de vista del manipulador, cualquiera que este sea. La ventaja o desventaja lo son del zorro y de nadie más. Pero el mundo de la política ha exigido ya de él un sacrificio previo: debe someterse a una rígida disciplina y 'construirse a sí mismo' de acuerdo con las circunstancias; debe llegar a ser una invención, una ilusión más, no una persona. En este sentido, la primera víctima del Príncipe es él mismo".

del Aguila Tejerina, Rafael. "Maquiavelo y la teoría política renacentista", publicado en "Historia de la Teoría Política". Tomo II. Fernando Vallespín (comp.), Alianza Editorial, Madrid, 1990.